Imagen de archivo de la Policía Nacional

La Policía Nacional alerta del «timo del tanatorio» tras detener a una mujer por robar en A Coruña

Una nueva estafa que ha puesto en aviso a las autoridades

La Policía Nacional ha alertado del conocido como «timo del tanatorio», una estafa que fue descubierta la semana pasada en un escenario cuanto menos insospechado: el velatorio de un fallecido.

El aviso ha sido dado después de que los agentes de la Policía Nacional de Ferrol, en La Coruña, detuvieran la semana pasada a una mujer que se estaba haciendo pasar por la amiga o familiar del fallecido para colarse en los tanatorios de la ciudad y robar a los presentes.

Al parecer, la detenida se ganaba la confianza de las personas que se encontraban allí velando al fallecido  y se aprovechaba de ellos para robarles el bolso o la cartera y salir del centro sin levantar sospechas. Como revelaron varios testigos, llegaba incluso a pararse delante de algún féretro para dar credibilidad a su presencia.

Un botín de más de 800 euros

Según explicaron los agentes,  la mujer, de 42 años y originaria de La Coruña, repitió este procedimiento los días 30 de enero y 3 y 6 de febrero en la misma zona, lo que permitió su detención ya que hizo saltar las sospechas. En una de estas ocasiones, llegó a llevarse un botín de más de 800 euros.

Tal y como recogía ‘La Voz de Galicia’, la mujer contaba con al menos 26 detenciones policiales por delitos similares. En esta ocasión, se le imputan delitos leves porque lo robado entraba dentro de la categoría de «hurto». 

Además de robar dinero en efectivo, quedó probado que había robado tarjetas de crédito porque llegó a pagar la gasolina de su coche con ellas.

El «modus operandi»

Por otro lado, la detenida también fue reconocida gracias a los datos físicos que facilitaron algunos de los testigos de los hechos, que llegaron a reconocerla en algunas de las imágenes que los agentes de la policía le facilitaron.

Así mismos, los testigos presenciales relataron que la mujer entraba en las salas de los velatorios llorando y comentando a los familiares y allí presentes que era amiga del difunto, parándose ante el féretro y fingiendo lamentarse mucho por la pérdida. Cuando estaban entretenidos, aprovechaba para apropiarse de las carteras y los bolsos.