Gallinero donde fue encontrada una chica ahorcada

La mujer sin nombre hallada sin vida ahorcada en España: solo hay una pista

La policía científica intenta identificar el cadáver de la joven que apareció colgada de una viga en el gallinero del Mas Ciurana, cerca de Girona, tres años después con muchas incógnitas y pocas pistas

Tres años desde que se localizó el cadáver de una chica de unos 30 años de edad ahorcada de una viga en el gallinero del Mas Ciurana, cerca de Girona en Cataluña. A día de hoy, todavía los Mossos d'Esquadra intentan conocer quién es la chica que apareció colgada aquel día en el municipio de Sant Julià de Ramis.

Fue el propio inquilino de la casa el que encontró su cuerpo el 4 de agosto y hasta el momento todavía no habido ningún tipo de pista que haya permitido ponerle nombre y apellidos a la joven.

¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A que esperas? Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, TE ESPERAMOS!

emoji regaloGRAN SORTEO ESPAÑA DIARIO: ¡Gana un vale de 100€ para gastar en Zara y todas las tiendas Inditex (Stradivarius, Pull&Bear, Bershka,...)! ¿A qué esperas? ¡Participa ya al sorteo, es gratis! PINCHA AQUÍ y apúntate. ¡Es muy fácil!

La chica no llevaba puestas joyas, ni cualquier otro artículo que haya permitido identificarla. Los agentes tienen sospechas sobre su nacionalidad, posiblemente extranjera y originaria de algún país del Este de Europa.

El inquilino fue quien se encontró directamente con la situación tan desagradable al llegar a su domicilio. Manuel Mármol, así se llama, tenía 25 años el día que la localizó. Él llevaba de trabajar, comió y se echó unos minutos a dormir. Entrada la tarde, sobre las 4 y media, cuando se despertó, notó a los perros muy inquietos. «Los seguí y me llevaron hasta el antiguo gallinero, que tenía la puerta medio abierta, de reojo vi un cuerpo», explica 3 años después. Su hermano y él avisaron inmediatamente a los Mossos: «Vino la comitiva judicial, descolgó el cuerpo, estuvieron buscando indicios y el forense determinó que había sido un suicidio», comenta Mármol.

Un fatal desenlace

Esa misma noche fue muy complicada para los dos hermanos que vivían en la casa: «Oímos ruido en las rejas e imaginamos que tal vez había venido alguien, que había colgado la chica, a buscar el cuerpo, se nos pasó de todo por la cabeza, pero al final eran unos jabalíes que se habían metido en el huerto y no sabían salir». Lo cierto es que al inquilino todavía le sigue causando mucho respeto acudir al gallinero y casi nunca va.

Por otro lado, uno de los dueños de una hípica cercana al lugar donde sucedieron los hechos, afirmó ver a la chica aquella mañana deambulando: «Iba sola y caminando ", explica Mármol tal y como le había comentado el testigo. La dueña la finca tiene ese recuerdo marcado en la memoria: «Es extraño porque sale de la normalidad y piensas en una persona que termina la vida así y nadie sabe nada, ni la busca. Es como pasar por la vida sin dejar ninguna huella, es un poco extraño».

La chica presenta un tatuaje en idioma hebreo y los agentes de la Unidad de Investigación de los Mossos de Girona consultaron tanto en un club de prostitución de Medinyà, si la conocían y a distintos profesionales especializados en la realización de tatuajes, aunque no han obtenido las respuestas que esperaban.

En este sentido, dos tatuadores profesionales de Girona, Kim Niemann y Xavier López apuntan a que: «El trazo, el hecho de que en algunos lugares no haya tinta o que tenga como un relieve puede significar que se infectó un poco y que lo ha hecho alguien que no es profesional».

Una muerte con muchas incógnitas y pocas pistas

Son muchas las incógnitas que se pregunta la policía científica quien, además, ha consultado todas las bases de datos que tiene a su alcance, desde el CODIS, que se encarga de recoger perfiles genéticos, hasta las bases de Europol o el sistema informático español. Pero todavía no han dado con ninguna pista, aun contando con su ADN, las huellas y la descripción antropométrica.

«No es fácil encontrar correspondencias con un perfil genético porque si el desaparecido es un hijo hay que obtener el ADN del padre y de la madre, por ejemplo. A veces, los datos antropométricos que se dan a la hora de denunciar son muy interpretables para el policía que recoge la denuncia y esto puede provocar que después no se encuentren coincidencias en las bases de datos», explican fuentes policiales. Por ahora la joven permanece enterrada en una fosa común en el cementerio de Girona.