Vista de una habitación de hospital con las camas vacías

Manuel sufre un ictus en plena calle: 'Dos menas me atacaron para robarme el móvil'

El hombre salió a tirar la basura cuando dos jóvenes le atacaron y le tiraron al suelo

La vida de Miguel Crespo Expósito cambió completamente el pasado 14 de febrero. Ese día el hombre salió a tirar la basura y a estirar las piernas y terminó ingresado en el hospital con un ictus.

Este suceso tuvo lugar entre las 20.30 y las 21 horas de la noche del día de San Valentín en el barrio madrileño de San Fermín, en Usera. 

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El hombre salió a tirar la basura cuando dos jóvenes de origen magrebí le agredieron. La intención de los agresores era robarle el móvil y para ello supuestamente usaron la técnica del 'mataléon' para dejar a la víctima sin aire ni conciencia mientras le asaltaban. 

Sin embargo, no se contentaron solo con el robo. Los ladrones tiraron a Miguel al suelo y al golpearse se le rompió una vena que fue lo que le provocó el ictus. 

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«Salió a bajar la basura y a dar una vuelta alrededor del bosque. Cuando iba por la calle de Cuevas Bajas sintió cómo un joven le agarraba por el cuello con un brazo y vio a otro que le quitaba el teléfono móvil», ha relatado el hijo de Miguel Crespo Expósito a 'ABC', que comparte nombre con su progenitor. 

Su padre todavía está convaleciente por la agresión y por la lesión que sufrió por culpa del ataque. «Se rompió una venita de la cabeza y, además, es hipertenso, lo que le provocó el ictus». 

Doce días ingresado en el hospital

A pesar del episodio que le tocó vivir, Miguel tuvo suerte. Fueron unos vecinos los primeros que llamaron al 112 y después otra mujer que circulaba en coche también alertó al 112 al verlo tirado en el suelo. Los sanitarios del Samur se desplazaron rápidamente hasta el lugar, consiguieron estabilizarle y lo trasladaron en estado grave en una UVI al Hospital Doce de Octubre. 

El hombre ha permanecido allí doce días ingresado, hasta que el pasado 22 de febrero le dieron el alta. «Mi padre se encuentra mejor. El ictus le ha afectado al lado derecho de la cara y al movimiento de ese brazo. La pierna puede moverla, pero no tiene la fuerza de antes. Además, también tiene perjudicado el habla. Tendrá que hacer rehabilitación». 

Ahora es el hijo de la víctima el que deberá hacerse cargo de su padre, ya que su esposa padece epilepsia y la otra hija del matrimonio reside en Toledo. Por esta razón, Miguel se ha llevado a sus dos progenitores a su casa y se ha puesto en contacto con la encargada del piso tutelado por la Comunidad de Madrid donde residen los menas sospechosos. 

Desde allí le han dicho que «hasta que no haya una identificación física de los agresores, no se puede hacer nada» y su padre no recuerda casi nada de lo que sucedió. «Solo recuerda hasta el momento del ataque. Que los chavales hablaban en marroquí entre ellos. Lo siguiente de lo que se acuerda es de abrir los ojos y verse en el hospital». 

Además, ha denunciado la amenaza que recibió al llegar al edificio donde residen los agresores. «Me dijo, además, que el sábado llegó al edificio donde está la vivienda de los menores un coche con cuatro miembros de un clan, pararon y le dijeron a uno de los menas: ‘Súbete al coche’. Le culpaban de haber robado a la pareja de uno de ellos».

«La gente tiene mucho miedo al salir de casa»

El caso de Miguel se ha sumado otros que ya han tenido lugar en el barrio de San Fermín durante las últimas semanas. La situación allí ha llegado a un punto en el que las personas que viven ahí tienen miedo de salir de casa, «sobre todo los mayores», ha explicado un vecino al mismo medio. «Puede ocurrirte lo que sea a cualquier hora». 

La situación en San Fermín está bastante crispada. Es un barrio obrero y pacífico, «pero como esto siga así alguno se puede tomar la justicia por su mano». «La cosa está muy complicada, sobre todo desde hace un año. La gente tiene mucho miedo al salir de casa, sobre todo, los mayores», explica un vecino de la zona. 

«El lunes siguiente a lo ocurrido con Miguel, a las once de la mañana, le robaron el móvil a un chico de 16 años cuando salió a la calle durante el recreo, en el IES Tierno Galván. Estas dos mismas personas se acercaron, le agarró uno por detrás, cogiéndole del cuello, y el otro le robó el móvil», ha lamentado este hombre.