José Luis y Manuel, policías arrestados por asestar una paliza a un padre y su hija en Linares

El juez no se echa para atrás con los policías de Linares: cómo empezó la agresión

La polémica con el que se ha cubierto el caso se debe a la brutalidad de las imágenes que grabaron los testigos

La polémica que se ha desatado en Linares, Jaén, por la agresión de dos agentes de la ley a un padre y su hija ha sembrado el fuego en las redes por una intervención desmedida. Con el alto nivel de presión social que existe por parte de la opinión pública, el Juzgado número tres de Linares ha ordenado la prisión del agente y el subinspector de la Policía Nacional que le propinaron la paliza a Carlos de 49 años ante la mirada de su hija de catorce años, que también fue agredida. 

Si bien las imágenes de la agresión han llegado a todos los dispositivos de comunicación posibles, no quedaba muy claro como se había iniciado el suceso. Según el testimonio presentado ocurrió en la terraza de un bar de la localidad, mientras que los policías estaban fuera de servicio, y el acto violento fue grabado por testigos que se encontraban en las inmediaciones. 

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«Yo salía por la puerta del local y me di un codazo con un hombre, que tenía el pelo canoso (el subinspector). En ese momento me dijo: 'Vamos 1-0'. Y yo me lo tomé a pitorreo y le dije: 'Bueno, pues ya empataremos otro día'» comentó la víctima de la agresión a 'El Español'. 

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El lance no se quedó simplemente en eso, sino que ante la sorpresa del que más tarde sería agredido, el otro agente se dirigió al hombre en aire desafiante comentando «¿Algún problema, gilipollas?», una frase que tuvo como respuesta un «Gilipollas lo serás tú». Así dio lugar el incidente del que todo el mundo habla según el periodista Carlos Quillez de 'La Sexta'.

Una agresión desmedida haciendo uso de su autoridad

La noticia de la agresión pillo por sorpresa a los vecinos de la localidad, que en ese momento presenciaron como ambos agentes de la ley se levantaban de su asiento en el bar y agredían a Carlos. El parte de lesiones relata la nariz rota, daños en la córnea y el ojo y una ceja cerrada con puntos; un enseñamiento que el juez ha incluido en su veredicto.

Pero la violencia no terminó con ese gesto, sino que la menor terminó la situación con una fisura en el brazo y un ojo hinchado por un puñetazo. Estos hechos quedan reflejado en los diferentes vídeos grabados, en los que se plasman los gritos de horror que procedían de la menor y que poco podía hacer ante la paliza sin escrúpulos que recibía su padre en el suelo. El grado de ensañamiento llega al punto en el que uno de los policías le revienta una botella en la cabeza al hombre.

Los dos agresores fueron detenidos, y tanto su placa como pistola retiradas. Además, desde la Dirección General de la Policía se les ha abierto un expediente disciplinario en el que aún están por determinar las sanciones impuestas. 

No ha habido declaraciones por parte de los agentes

Silencio, porque las imágenes hablan por sí solas. Ambos agentes no se pronunciaron ante sus compañeros en Linares, aunque sí tuvieron unas palabras en la declaración por videoconferencia que mantuvieron con el juez desde la Comisaría Provincial de Jaén. 

El motivo de utilizar esta localización es que una multitud enfurecida se agolpó a las puertas de la sede judicial donde se iba a realizar inicialmente. A causa de la polémica que ha surgido en las redes a causa de la viralización de los vídeos, se han producido diferentes disturbios en las calles de Linares de los que también se ha hecho eco la prensa.

En la localidad, un agente de la Policía de Linares dio un discurso para los vecinos de la localidad. Durante su intervención a la gente pronuncia que «nosotros somos los que queremos que estos dos sinvergüenzas acaben en la cárcel [...] Estamos para protegeros, no para abusar del ciudadano. Nos pagan para que seáis libres y velar por vuestra seguridad». Un discurso que se ganó los aplausos de los presentes, pero que tendrá que lidiar con la mirada crítica de la localidad ante los crudos hechos.