Sus compañeros le recuerda como un joven muy bueno y lleno de proyectos

Joaquin, el joven repartidor de 24 fallecido en un accidente en España

Joaquin Molina falleció al impactar con una furgoneta en una intersección en la avenida La Paloma de Málaga

El accidente sucedió el lunes a las 16.14 horas en la avenida La Paloma de Málaga, cuando un motorista impactó con la puerta de una furgoneta saliendo despedido y muriendo como consecuencia del impacto. El joven era repartidor para la franquicia Tuk Tuk Noodles en Huelin, y en el momento del accidente se dirigía a hacer una entrega a domicilio. 

Ahora se investiga al conductor de la furgoneta, también repartidor en una empresa de mensajería, por posible homicidio imprudente ante la sospecha de que podría haberse saltado un semáforo en rojo antes del impacto.  

La víctima mortal es Joaquín Molina, tenía 24 años y era de Huelin, Málaga, donde vivía con sus padres y su hermano. Tras conocerse la noticia, su grupo de amigos en whatsapp empezó a llenarse de mensajes: «Joaquín, responde, dinos que no eres tu». Un dolor que no dejó de crecer tras confirmarse la tragedia.

Joaquín era muy deportista, y en 2018 terminó el Grado de Educación Física que cursó en EADE Estudios Universitarios. Desde allí llegan también las muestras de dolor por su pérdida. Uno de sus compañeros lo define como un buen estudiante y mejor persona: «Era un joven muy risueño, daba alegría a la clase».

Otro de sus compañeros de facultad asegura que «cuando tienes un familiar enfermo, aunque tengas esperanza, te haces a la idea y estás medio preparado. Pero algo así no te lo esperas. Es un palo tremendo».

Entre sus mayores pasiones estaba el baloncesto, deporte en el cual se introdujo a través del arbitraje. Durante sus estudios se especializó en la lucha en varias disciplinas y artes marciales. También realizó prácticas en varias empresas, la última de ellas en el complejo Sport Center Holiday World, en Benalmádena.

Tenía muchos proyectos

Quien le conocía bien es Aarón García, amigo del barrio y compañero de facultad. «En verano me comentó que buscaba algún trabajo para sacarse unas pelillas, y empezó a currar con nosotros de repartidor», explica. De él dice que «era muy campechano y sencillo, le gustaba el baloncesto y los deportes en general».

Otro amigo explica que estaba haciendo el máster en formación del profesorado en Educación Secundaria y Bachillerato, FP e Idiomas, el antiguo curso de capacitación. Su plan era estudiar las oposiciones para trabajar de profesor de Educación Física.

En la empresa para la que trabajaba recuerdan que Joaquin «era muy querido aquí, la mayoría de los empleados llevamos mucho tiempo y con las horas que se pasa en el trabajo somos como una familia. Estamos todos destrozados». Sus compañeros le recuerdan como «un niño súper educado, súper bueno, con un montón de proyectos de futuro, y todo se le ha acabado».


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