Ofrenda flores atentados rambla barcelona

Ponen en duda que el cerebro de los atentados del 17-A en Cataluña esté muerto

Varias víctimas reclaman a la Audiencia Nacional que investigue los indicios sobre la ex imán de Ripoll

Los atentados del 17 de agosto en la Rambla de Barcelona y en Cambrils  (Tarragona) continúan en memoria de todos. Después de tres años, el juicio aún no tiene fecha y ahora varias víctimas ponen en duda que el cerebro de los atentados, el ex imán de Ripoll, Abdelbaki se-Satty, esté muerto

El abogado Jaume Alonso-Cuevillas, que representa al padre de una de las víctimas, ha asegurado en el programa 'Más 3/24' de la televisión autonómica catalana que los informes forenses no han encontrado pruebas determinantes.

«Una sobrina del autor de los atentados que hubo en Bruselas consta que esa noche, a la 1.30 de la madrugada, compra dos billetes de avión; un Barcelona-Bruselas que sale a las seis de la mañana y un Barcelona-Milán que sale a las diez de la mañana, que es lo que acaba cogiendo. Uno de los teléfonos de Es-Satty recibe llamadas el día 20, una de ellas de tres minutos, según la policía», explica el abogado.

El testimonio de los vecinos de Alcanar, clave

Vecinos de Alcanar explican que en la casa donde fue la explosión había más personas de las que se encontraron. En total serían entre cuatro o cinco y, en cambio, solo se encontraron dos cadáveres y un superviviente. Aseguran haber visto su furgoneta marchando del lugar tras la explosión, y además, en los restos del chalet de Alcanar no se encontraron restos del móvil del imán.

Según la investigación, los jóvenes que atentaron habrían ido previamente al aeropuerto del Prat de madrugada, por lo que no se descarta que el cerebro de los atentados huyera en avión.

Las víctimas piden, por todo ello, una revisión del sumario a la Audiencia Nacional para que se investiguen todos los indicios y descartar la posibilidad de que el cerebro de la masacre esté vivo. Además, unas sesenta víctimas reclaman que se impute de asesinato a los procesados, de momento acusados de terrorismo. El juicio aún no tiene fecha después de tres años de los hechos.

«Que se investigue, a lo mejor resulta que sí, que el señor Se-Satty está muerto y que esta cadena de custodia de las pruebas biológicas que se rompe cuando llegan a Marruecos y vuelven a Marruecos quizá sí que están bien hechas. Que investiguen cuándo hay todos estos indicios, llamadas al móvil, furgoneta, los billetes de avión... que se investiguen estos números de teléfono, que se investigue todo».