Toda una familia a prisión en Aragón: La abuela era la cabecilla

Durante el mes de agosto, los agentes lograron detener a tres personas responsables de la agresión

Coche de la policía nacional.
Las víctimas se han tenido que mudar hasta en tres ocasiones por recibir amenazas e insultos  | Cedida

Siete personas han sido detenidas por la Policía Judicial de Zaragoza por tratar de asesinar a una persona en La Muela (Zaragoza). La víctima, Rocío de 41 años, es la actual pareja de un clan gitano y tanto ella como su pareja han estado recibiendo amenazas constantes por parte de su familia. Los detenidos llegaron a urdir un plan para tratar de eliminar a Rocío y casi lo consiguieron.

El pasado 6 de agosto un sicario contratado por los detenidos protagonizó una agresión con el palo de una mesa vieja sobre Rocío, que casi quedó fallecida en el lugar, aunque pudo salvar la vida.

Durante el mes de agosto, los agentes lograron detener a tres personas responsables de la agresión: el sicario, una mujer de 68 años —ex pareja del patriarca gitano y actual pareja de Rocío— y un individuo que colaboró con ellos. Además, cabe destacar la participación del nieto de la mujer detenida, que se encuentra preso en Francia pero que ha colaborado para que se llevara a cabo el plan de asesinato.

Pese a ello, desde las autoridades conocían la existencia de más personas involucradas en el crimen, y se dispusieron a iniciar una investigación para tratar de localizar a todos los responsables.

Los hechos tuvieron lugar en plena calle. Rocío caminaba por la vía pública cuando un hombre la agredió por detrás con un palo. Así, el hombre la golpeó varias veces con el palo hasta que Rocío quedó en el suelo y prácticamente sin consciencia. Cuando el agresor se disponía a huir de la escena del crimen, le robó el bolso —para tratar de disimular la acción con un robo— y se dirigió corriendo a un coche en el que dos personas le esperaban para salir del lugar cuanto antes.

Una motocicleta fue la que impidió que se fraguara la fuga, pues entre varios vecinos acorralaron al agresor y lo esposaron con bridas hasta que llegó la Guardia Civil. Gracias a la intervención del testigo que viajaba en motocicleta los demás vecinos pudieron ayudar a la detención del agresor. Entonces, el coche que estaba esperando al hombre se marchó y le dejó allí, con toda la muchedumbre.

Tras escuchar las declaraciones del agresor de Rocío y leer sus mensajes, pudieron crear una línea de seguimiento y de relación entre las víctimas y los agresores: la familia de la pareja de Rocío. 

La familia estaba enfadada con el patriarca y con la mujer por no haber cumplido una de las leyes gitanas: abandonar Zaragoza por una ofensa grave. No lo hicieron y las víctimas tuvieron que mudarse hasta en tres ocasiones de localidad porque recibían amenazas e insultos.

Así, finalmente se pudo detener a Dolores, la ex mujer del patriarca, a otras dos personas amigos del clan y que han sido considerados como cooperadores necesarios, el nieto y la novia de Dolores y otro nieto, el joven encarcelado en Francia.


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