Un hombre sujeta la mano de una mujer en la cama del hospital

Detenido por conducir demasiado rápido para despedirse de su mujer en el hospital

Arnold Tembo, un anciano de 70 años, asegura que quería escuchar las «últimas palabras» de la mujer de su vida

Desgraciadamente, la pandemia del coronavirus se ha llevado por delante demasiadas personas: padres, madres, hermanos, hijos, etc. Lo cierto es que hemos aprendido a normalizar las muertes provocadas por la Covid-19, así como los ingresados en los hospitales y los críticos que ocupan las camas de nuestras UCIs, a pesar de que detrás de todo ellos hay historias con nombre y apellido.

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Detenido cuando iba a despedirse de su mujer en el hospital

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Estos días, un caso ha llamado especialmente la atención, por su emotividad. Su protagonista, Arnold Tembo, es un hombre de 70 años de Sudáfrica, al que el mundo se le cayó encima tras conocer el contagio de su mujer por coronavirus. A pesar de haber superado la enfermedad, las secuelas producidas por el patógeno la habían dejado en estado crítico, y la hora de despedirse para siempre estaba ya muy cerca. 

Resignado a no volver a ver nunca más en persona a su amada esposa, el anciano decidió acudir al hospital donde permanecía ingresada para despedirse de la mejor manera posible. Pero no llegó a tiempo por un insólito motivo: acabó detenido por conducción temeraria en el trayecto hacia el hospital. 

Los médicos le negaron el alta hospitalaria a su esposa

Tal como recoge el medio local 'News 24', que ha podido hablar con el señor Tembo, la esposa de este se contagió de coronavirus y acabó ingresada y aislada, para no propagar aún más el virus. Esta situación le había impedido poder visitarla, y cuando acabó detenido hacía un mes que no la veía. 

Tras superar la enfermedad, los profesionales médicos observaron que tenía los pulmones encharcados, y decidieron que lo mejor era permanecer ingresada. No obstante, a pesar de la gravedad de la situación que estaba sufriendo su esposa, el hombre consideró que lo mejor era solicitar su alta hospitalaria y pasar así sus últimos días en su casa. 

Los médicos, sin embargo, le negaron esta posibilidad, debido al estado crítico de la mujer. «Insistí en ir al hospital, pero el médico me dijo que para cuando llegara ya sería demasiado tarde», ha detallado el hombre al medio citado. No conformándose con esta respuesta, el anciano decidió coger su propio coche  desplazarse lo más rápido posible al hospital para ver con vida a su mujer. 

Detenido por conducir demasiado rápido para despedirse de su esposa

El problema fue que el hombre pisó demasiado el acelerador, llegando a alcanzar una velocidad muy alta y peligrosa. Es por eso que unos agentes de la policía de tráfico decidieron pararle, y posteriormente detenerle por conducción temeraria. 

Arnold Tembo intentó justificarse ante los policías, explicando la urgencia de la situación, pero no fue suficiente para no acabar en comisaría, donde se le tomó declaración y fue puesto en libertad a primera hora de la tarda de ese día. Por desgracia, ya era demasiado tarde, y su mujer había fallecido debido a los problemas de salud. 

«Solo quería escuchar sus últimas palabras. Estoy destrozado», ha asegurado el anciano, que llevaba décadas casado con la que consideraba la mujer de su vida. «Sé que la gente me dice que sea fuerte, pero ¿cómo puedes ser fuerte cuando has perdido a alguien con la que has compartido 36 años de tu vida?», se pregunta con tristeza el hombre. 

A pesar de todo, su caso seguirá adelante, y su conducción podría acarrearle aún más problemas. Próximamente, el hombre tendrá que comparecer ante el juez y dar explicaciones, ya que se encuentra imputado por un delito de conducción temeraria, y no está claro si su versión de los hechos servirá para ganarse el perdón de los jueces.