Fotografía de Yéremi Vargas, desaparecido en 2007

Ya son 14 años sin saber nada de Yéremi Vargas: una nueva pista sobre su paradero

La familia del pequeño, junto con la Guardia Civil, pone toda su esperanza en la reapertura del caso

Siete años tenía el pequeño Yéremi Vargas, cuando desapareció cerca de su casa mientras jugaba en un descampado en el municipio grancanario de Santa Lucía de Tirajana. El principal sospechoso de la desaparición, Antonio Ojeda, apodado como 'El Rubio', salió este pasado marzo de prisión tras cumplir condena por otro caso. La Guardia Civil continúa en vilo y no cesa las continuas investigaciones para esclarecer todo tipo de pistas que lleven al menor.

En marzo de 2012 este cuerpo del estado halló nuevos datos acerca de un vehículo y la ropa del menor, pidiendo toda ayuda posible a los vecinos con el fin de que pudieran aportar cualquier tipo de información para mantener activo el caso.

Este mismo año, la Guardia Civil trabajó sobre distintas hipótesis posibles, desde la venganza familiar, hasta el tráfico de seres humanos, pederastia o tráfico de órganos. Y es que durante esas jornadas se investigaron a 195 personas acusadas por casos de pederastia, menores de 65 años y con delitos a niños menores de quince años, hasta incluso a 15 presos acusados por delitos de este tipo y a otras personas de la isla vinculadas dentro de este espectro.

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14 años después de la desaparición

El municipio de Santa Lucía de Tirajana, en Gran Canaria, llora este miércoles la desaparición del pequeño. Desaparición que precisamente cumple este miércoles 14 años desde que se le perdiera la pista a Yéremi, de 7 años mientras jugaba. En estos momentos y contra todo pronóstico, la familia mantiene puesta toda su esperanza en la reapertura del caso.

Tanto es así que la madre, Ithaisa Suárez ha asegurado a Europa Press que, con la ayuda incansable de la Benemérita, están muy cerca de reabrir el caso, ya que se cuentan con nuevos documentos que permitirían su reapertura judicial. Un varapalo para la familia que continúa llorando la desaparición de su pequeño y que con la pandemia de la covid-19, retrasó todo tipo de proceso que se estaba llevando a cabo con el caso.

Ella misma, esperanzadora, tan solo desea que «esta vez sí» puedan avanzar en el caso de su hijo especialmente ahora que cuentan con pruebas más contundentes y que explicarían muchas cosas.

De la misma forma, y pese a que ahora mismo no pueden trabajar en ello porque el caso está cerrado, no ha dudado en afirmar que el cuerpo de la Guardia Civil de la zona siempre se han ocupado de estudiar cualquier tipo de detalle en la investigación del caso, siempre se han sentido arropados por estos primeros y muestra de ello es la amistad que hoy día mantienen.

14 años después, la investigación, aunque más pausadamente, no ha cesado, aunque el caso sí que permanece cerrado. Fecha clave fue el 1 de junio de 2016 cuando la Guardia Civil localizó al sospechoso Antonio Ojeda 'El Rubio', de la desaparición y homicidio de Yéremi. El mismo se situaba en el centro penitenciario de Algeciras (Cádiz) desde 2015 por un delito de abuso sexual a otro menor. A finales de ese mismo mes, el sospechoso fue trasladado hasta la cárcel de Juan Grande, al sur de Gran Canaria, y compareció frente al juez el 13 de julio, negándose en la vista a declarar y a ofrecer muestras de ADN.

Pese a contar con pruebas relatadas, algunas de ellas por su compañero de celda quien afirmó que ‘El Rubio’ le confió que un vecino acabó con la vida del pequeño y quemó su cuerpo, algo que el acusado niega, o que en el momento de conocer la sentencia que le cayó, se hundió y dijo que el caso de Yéremi «se le había ido de las manos», todavía el Juzgado de Instrucción número 2 de San Bartolomé de Tirajana, que se ocupaba del caso desde el día de la desaparición, consideró que no existían pruebas ni indicios suficientes que incriminasen a 'El Rubio' en el caso de Yéremi.