Gema López en el plató de 'Sálvame'

'Sálvame' en pie de guerra: Hartos de que no se pueda hablar de la vida de Gema López

Muchos colaboradores tienen que ver como a diario se habla de su vida privada mientras que el programa protege a ciertos rostros

Los temas del corazón que aparecen en las revistas ocupan escasos minutos en cada una de las ediciones de 'Sálvame'. Los espectadores piden al espacio que se recreen en las vivencias, conflictos e intimidades de los rostros que trabajan en los platós de Telecinco. Esto obliga a que los tertulianos tengan que ser muy prudentes con lo que pasa en su entorno privado y también a quién le cuentan lo que les pasa.

Pues está en el orden del día que entre ellos se traicionen y acudan a la dirección del programa con informaciones que afectan directamente a sus compañeros de mesa. El último en protagonizar una traición ha sido Antonio David Flores, que no dudó en exponer una presunta infidelidad de Canales Rivera a su novia y que ha provocado que esta relación se rompa.

Hoy el programa ha puesto en relieve un conflicto interno y que confirma que existen ciertos privilegios entre las filas del exitoso formato. Todo ha ocurrido cuando hoy han empezado a hablar de la nevada del viernes que impidió a los colaboradores volver a casa a través de los coches de producción, obligándolos a acudir a otros medios que algunos desconocían.

Fueron muy pocos los privilegiados que pudieron llegar a casa en coche, entre estos se encontraban Mila Ximénez  y Kiko Matamoros. Otros como  Lydia Lozano o Gema López tuvieron que calzarse y emprender un camino a pie hasta que llegaron a la parada de Metro más cercana y pudieron acercarse hasta la parada más cercana a sus hogares.

Ir en metro podría parecer el detalle más absurdo para todo el mundo, pero para el universo 'Sálvame' es todo una aventura y que incluso, acaba desembocando en una gran trifulca. Kiko Matamoros ha indicado que Gema y Lydia decidieron irse a buscar el Metro, dejando a Chelo García Cortés sola en el párquing de Telecinco, con metros y metros de nieve, sin saber cuando podría volver a su hotel.

Lo cierto es que Chelo no estuvo sola del todo y producción le ofreció que volviese al hotel con el coche de  Israel Lancho y que había acudido ese día al plató de 'Sálvame' para rehacer su amistad con Belén Esteban.

Ante esto, Gema López le ha dicho a Kiko que era el menos indicado para hablar, pues según esta, el colaborador llegó a verbalizar que bajo ningún concepto iba a montarse en un tren público. Esto ha enfurecido a Matamoros y ha acabado confesando lo que muchos piensan, pero que pocos dicen.

La norma no escrita que impide hablar de la vida de Gema López

Matamoros ha afirmado que está harto de que no se pueda hablar nunca de Gema López sin que nadie te haga callar o que ella misma suelte una fresca para frenar lo que se vaya a decir. Esto no ha gustado a Gema, que ha intentado cambiar de tema cuando veía que los dardos iban hacía ella.

Lo cierto es que Gema López, junto a Kiko Hernández y María Patiño entre pocos otros, forman parte de un equipo privilegiado de personas que cuentan con un pacto de silencio y que les protege de que se pueda hablar de ellos en televisión.

En otras ocasiones, cuando se ha intentado hablar del divorcio de la colaboradora o de sus nuevas relaciones, se han cortado rápidamente estos discursos, haciendo que el resto de colaboradores cambiasen de tema y se dirijan hacía otros derroteros.

Por contra, otros colaboradores como Belén Esteban, Gustavo González o Rafa Mora, tienen que ver como constantemente aparecen testimonios que los dilapidan y ponen ante la audiencia sus trapos sucios, algo que no sucede con otros y que siguen contando con una vida privada, que es muy difícil de mantener, trabajando en un programa como este.