Mila Ximénez con su nuevo look en 'Sálvame'

Una nueva fotografía de Mila Ximénez levanta preocupaciones en Sálvame

La colaboradora televisiva continúa con su tratamiento para sobrellevar la enfermedad que le diagnosticaron el pasado año

Mila Ximénez continúa centrada en su lucha contra el cáncer de pulmón que le detectaron hace casi un año. La colaboradora televisiva continúa alejada de los platós de televisión, a pesar de que se rumoreó que la andaluza regresaría muy pronto a su trabajo en ‘Sálvame’.

La última vez que la tertuliana de ‘Telecinco’ se dejó ver en la pequeña pantalla fue el pasado mes de marzo. Desde entonces sus fans más incondicionales esperan impacientes la vuelta de la polémica colaboradora. Sin embargo, todo apunta a que habrá que esperar para ver de nuevo a Mila Ximénez delante de las cámaras. Y es que la madre de Alba Santana está centrada de lleno en su tratamiento para lograr sobrellevar la enfermedad que padece desde el pasado año.

Acompañada por Belén Rodríguez, uno de sus grandes apoyos en estos momentos tan complicados, la andaluza ha acudido este martes al hospital madrileño de La Luz para continuar con su tratamiento. A pesar de que la colaboradora televisiva ha tratado de pasar lo más desapercibida posible, no lo ha conseguido. Y es que su estado de salud genera gran expectación para los medios de comunicación.

Con la cabeza baja y sin querer hacer declaraciones sobre cómo se encuentra en estos duros momentos, la colaboradora ha entrado del brazo de su amiga y compañera de ‘Telecinco’ y un hombre de su entorno más cercano hasta el interior del centro sanitario madrileño.

Un cambio físico notable

La tertuliana de ‘Mediaset’ ha apostado por un look casual con el que no ha logrado disimular su gran pérdida de peso. Ataviada con unas deportivas negras con un pequeño estampado en los laterales en tonos grises y blancos y unos leggins oscuros la madre de Alba Santana ha llegado al centro hospitalario madrileño.

Para completar su look la televisiva ha añadido un abrigo con formas geométricas de diversos colores y una gorra clara con la que ha intentado ocultar su rostro serio y visiblemente desmejorado por la enfermedad que le detectaron el pasado año.

Horas después, Mila Ximénez ha abandonado el hospital madrileño, agradeciendo el apoyo de sus compañeros de profesión, pero sin querer pronunciarse sobre cómo está llevando su lucha contra el cáncer de pulmón que le ha cambiado drásticamente la vida en los últimos meses.

Mila Ximénez y Belén Rodríguez en el hospital el 18 de mayo del 2021
Mila Ximénez a su salid del hospital 'La Luz' | Gtres

Un varapalo tremendo

A sus 69 años, la madre de Alba Santana está viviendo una época más que complicada. A pesar de que en junio del pasado año anunció que padecía cáncer de pulmón con metástasis y que iba a luchar todo lo que fuese necesario para vencerlo, a veces las fuerzas le han fallado y se ha visto en una tesitura complicada. Y es que también explicó que el tumor no se podía operar y que iba a tener que someter a un tratamiento de quimioterapia e inmunoterapia para que el cáncer no continuara ramificándose y se durmiera.

El pasado mes de marzo, la amiga de Belén Rodríguez tuvo que permanecer varios días ingresada y a su salida comenzó un nuevo tratamiento experimental para paliar el avance de su enfermedad.

«Mila está siguiendo su tratamiento y, gracias a Dios, mejorando, pero aún será largo», explicó entonces su hermano Manolo al periódico ‘ABC’. 

La última vez que Mila Ximénez pisó un plató de televisión, el 10 de marzo, la colaboradora tenía un debate importante en su cabeza. Su situación se había complicado y estaba a la espera de una prueba médica que sería crucial para ella.

«Cuando me den el resultado tomaré una decisión. Si me dicen que esto va para larguísimo y no saben si va a funcionar, se acabó el tratamiento. Y lo digo aunque sé que mucha gente de mi familia se pone de los nervios, pero me entienden. Yo lo que quiero es morir bien», aseguró en aquel momento.

La madre de Alba Santana quería «normalizar esta situación» con sus declaraciones públicas y vivir con la máxima «calidad de vida» posible el tiempo que le quedase. «No quiero ver esto como una tragedia. Ya no tengo miedo y pasará lo que tenga que pasar, pero estoy rezando porque quiero vivir», añadió la tertuliana.

Ahora parece que la decisión de la colaboradora de ‘Sálvame’ está clara y piensa seguir luchando para salir adelante cuanto antes y volver a dar guerra en los platós de ‘Telecinco’.