Mila Ximénez paseando con la mascarilla higiénica

Mila Ximénez, asustada por su cáncer y por su hija Alba Santana

La pandemia que estamos sufriendo acaba pasando factura a la colaboradora

Mila Ximénez está a punto de cerrar uno de sus peores años. Son ya seis meses los que la colaboradora lleva luchando contra el cáncer de pulmón que le diagnosticaron a principios de verano y todavía le queda un largo camino por delante. Mila aseguró que la noticia fue un mazazo para ella, pero se sentía con fuerzas para salir adelante.

La exmujer de Manolo Santana sigue con su tratamiento, y aunque por el momento parece que está obteniendo buenos resultados, hay días en los que Mila no puede más y la angustia que tanto quiere dejar a un lado, se apodera de ella. Para la televisiva era de vital importancia volver a la televisión en un intento de normalizar su enfermedad, pero las tardes en 'Sálvame' son duras y en ocasiones le han terminado pasando factura.

La gran preocupación de Mila Ximénez

Al margen de lo que supone recibir una noticia como la que la colaboradora tuvo respecto a su estado de salud, lo primero que se le pasó por la cabeza fue su hija Alba. Saber el dolor que la joven sentiría al conocer que su madre padece cáncer, era lo que más preocupaba a la colaboradora. Alba Santana, fruto de su matrimonio con el tenista Manolo Santana, reside en Londres junto a su marido y sus dos hijos, y en cuanto pudo vino a España para estar con su madre.

Cuando Mila confesó su enfermedad, aseguró que a quién más le costó darle la noticia fue a su hija: «Me he pasado toda la vida protegiéndola» comenzaba diciendo emocionada al recordar que le iba a dar la peor de las noticias y el daño que esto le iba a provocar. Por ello, la colaboradora aseguraba que su deseo era poder meterla en «una burbuja y que no le rozara nada de todo esto». Sin embargo, desde el primer momento, Alba Santana demostró ser digna hija de su madre y afrontó la noticia con entereza.

Una semana después, Alba viajó a España para acompañar a su madre en el tratamiento y mostrarle todo el cariño y la fuerza que Mila tanto necesitaba. Pero la vida de la joven en Londres continúa y tras pasar días juntas, Alba tuvo que regresar.

Un duro momento para Alba Santana

Si luchar contra un cáncer no fuera suficiente, hacerlo en plena pandemia todavía supone un mayor esfuerzo. Las restricciones para frenar la expansión de virus se extienden por todo el mundo y desgraciadamente no es el mejor momento para viajar. Esta situación añade más preocupación justo cuando se avecinan unas fechas tan señaladas como son las navidades.

Fue la propia Mila Ximénez quien confesó muy afectada que en estas fechas no iba a contar con la compañía de su hija: «Tengo que armarme de muchísima fuerza, porque me toca afrontar una Navidad en la que no tengo a nadie, Alba y los niños están confinados» contaba.

Tampoco será un buen momento para Alba quien por vivir en Londres, tampoco podrá estar con su madre debido a la delicada situación epidemiológica que está atravesando el Reino Unido que se ha visto agravada con la llegada de una nueva cepa del Covid-19 mucho más contagiosa y que ha provocado el confinamiento y la cancelación de vuelos a España.

Sin duda, Alba vive con angustia el estado de salud de su madre a la que no podrá ver durante mucho tiempo y podría acabar pasándole factura. Algo que jamás se perdonaría Mila Ximénez pues si algo tiene claro es que «no quiero ser una carga» y mucho menos que su hija sufra. Por ella, intenta mostrarse fuerte para poder cumplir la promesa que le hizo: «Voy a salir de esta».