Kiko Matamoros en 'Sálvame'

Kiko Matamoros muestra su nuevo cuerpo y desata las burlas más salvajes

El colaborador se ha sometido a una operación de más de cuatro horas

Kiko Matamoros tiene una capacidad especial para entretener a la audiencia. Es cierto que su personaje público genera una gran controversia, pero nadie puede negar que lo da todo por el espectáculo.  

Hace menos de 15 días entró en quirófano para someterse a una operación de cuatro horas. En un tono muy divertido, explicó que quiso aprovechar la anestesia y se hizo cuatro intervenciones diferentes.  

El equipo de Sálvamele pidió regresar a plató en una ambulancia para exhibir su cambio en pleno directo. Antes de que el protagonista mostrara los resultados, Jorge Javier Vázquez le enseñó a sus colaboradores algunas fotografías. 

La reacción que más llamó la atención fue la de Lydia Lozano. El presentador comprendió que se alterara tanto, pues los efectos secundarios de la cirugía del tertuliano eran impactantes.  

“Mira que yo tengo tragaderas”, declaró el catalán antes de explicar que a él también le había impactado mucho. Por primera vez en mucho tiempo, Gema López se posicionó al lado de su compañero.  

La periodista también es bastante amiga del bisturí, así que conoce de cerca cómo son las primeras semanas después de un retoque. “Le va a quedar muy bien”, aseguraba después de ver las imágenes que tenía el programa.  

Sin embargo, cuando la dirección mostró a sus espectadores este contenido, las redes sociales no tardaron en burlarse del exmarido de Makoke. “Parece un cochinillo asado”, escribía uno de los usuarios de Twitter.  

El comentarista no tuvo ningún pudor en explicar cómo había sido la operación. Primero se extirpó las glándulas mamarias, después se quitó varios litros de grasa, más tarde le marcaron el abdomen y finalmente le retocaron los párpados.  

Se ha puesto en manos de los cirujanos hasta en 12 ocasiones, pero nunca había causado tanto revuelo. Sus detractores aseguran que está obsesionado por parecer joven porque su novia es una veinteañera. 

El gran disgusto del colaborador 

Jorge Javier Vázquez tuvo que marcharse del programa y le dejó el relevo a Nuria Marín. La presentadora se caracteriza por no tenerle miedo a nada, así que le preguntó si su hija pequeña se había puesto en contacto con él.  

Matamoros se negó a hablar del tema, aunque insinuó que su relación con Anita era inexistente. Llevan un año sin hablarse y todo hace pensar que tardarán mucho en firmar la paz.  

La influencer está muy unida a su madre, quien ha decidido emprender una batalla legal contra su exmarido. Lo cierto es que tienen que hacer frente a una situación bastante delicada y, mientras dure, es imposible que Kiko recupere a su pequeña.  

La modelo Marta López, pareja de colaborador, está siendo su gran apoyo. El problema es que ha tenido que viajar a Italia, por lo que no podrá cuidar de él durante un tiempo.  

El amigo de Mila Ximénez se ha sometido a una intervención muy dura y necesita ayuda para hacer ciertas tareas, pues apenas puede moverse. Llama la atención que ninguno de sus hijos se haya ofrecido a vivir con él hasta que regrese su novia.  

Todavía no ha informado de cuando se reincorporará a su puesto de trabajo. Todo hace pensar que estará una temporada en la sombra, pues las cicatrices de la operación le impiden sentarse.  

El tiempo que pase fuera de la pequeña pantalla le va a venir bien. Necesita que su cuerpo se asiente para evitar las mofas de los espectadores.  

Kiko Matamoros está a dos operaciones de fichar por Chapuzas Estéticas”, escribe un internauta. Este comentario hace referencia a un programa que muestra casos de gente mal operada.  

Laura Fa, que se caracteriza por ser muy crítica con él, ha reconocido que el bisturí le ha hecho un gran favor. Sálvamemostró imágenes del tertuliano antes de aficionarse a entrar en quirófano y el resultado es bastante llamativo.  

Sin embargo, el público no está de acuerdo con el planteamiento de la periodista. Consideran que el padre de Anita se ha convertido en una persona artificial que no asume su edad.