El periodista Jaime Peñafiel en Sálvame el 1 de abril de 2021

Jaime Peñafiel relata su calvario: ‘Estoy vivo de milagro’

El periodista, con 88 años, estuvo a punto de fallecer por coronavirus y llegó a despedirse de su esposa

El periodista Jaime Peñafiel ha estado en Sálvame, pero esta vez no para hablar de los secretos de la familia real sino de su propia vida. En concreto, del calvario que ha pasado tras contagiarse de coronavirus a los 88 años. Aunque ahora se encuentra bien, asegura que ha estado a punto de fallecer: «Estoy vivo más que de milagro».

En una entrevista en el programa de Telecinco, Jaime Peñafiel ha relatado su experiencia con el coronavirus, y ha desvelado que la pandemia le dejó al borde de la muerte. Tras contagiarse estuvo en tratamiento, aunque no le llegaron a ingresar: «Si me ingresan me hubiera muerto, porque los hospitales estaban infectados».

Según ha explicado el comunicador, mientras estaba en tratamiento el doctor llegó a decirle a su esposa Carmen que le dejara morir en paz. Jaime tiene ahora 88 años y ya ha recibido la vacuna, con lo cual está protegido. Al volver la vista atrás, Peñafiel recordó algunos momentos angustiantes: «Una madrugada pensé que cuando se ponía el sol yo me iba. Le dije a Carmen que abriera la ventana porque se iba el día y yo me iba con él».

logo Telegram¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A qué esperas? 📲 ¡Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, ¡TE ESPERAMOS!

Jaime recuerda que fue precisamente aquella madrugada cuando su cuerpo empezó a vencer la enfermedad: «Me desperté como un roble, como si hubiera sido una pesadilla». Aun así, estuvo durante varias horas entre la vida y la muerte, y el presentador explicó que ante aquel momento no sintió miedo ni dolor.

«Lo único que me dolía», confiesa, «es que dejaba a Carmen sola pero me iba tranquilo. Ya en mi vida había hecho todo lo que tenía que hacer». En esos momentos tan duros pensó mucho en su esposa y en su hija. Su obsesión era «dejarlo todo resuelto». Tanto es así, que incluso pidió perdón a su mujer por si en alguna ocasión le había fallado. 

Jaime Peñafiel se contagió de coronavirus durante la primera oleada, en abril de 2020, y tras superar la enfermedad habló con Joaquín Prat en Cuatro al Día. «La última vez que hablamos estabas fastidiado, se te notaba en el tono de voz y en la dificultad al respirar», le hizo notar el conductor del programa. El colaborador le anunció que había superado el coronavirus pero que le había costado mucho, y que era «un milagro». 

Según explicó en aquella ocasión, se había trasladado al campo para aislarse y refugiarse del coronavirus, «y allí me contagié». Contó que amigos suyos de allí habían muerto, y que entonces se fue a Madrid y se quedó en casa. Jaime también le contó a Joaquín Prat la anécdota de aquella madrugada en la que sentía que se iba: «Tenía que terminar un artículo y me quedaban diez líneas. No podría, le dije a Carmen que las hiciera. Es una cosa que te entrega, que no puedes luchar contra esa muerte».

El periodista es consciente de la fortuna que tuvo ya que «muchas personas de 88 años como yo han fallecido también». El apoyo de su mujer Carmen y de su hija ha sido muy importante, y ahora el periodista puede volver la vista atrás y rememorar su personal calvario con la alegría de haber vencido a la enfermedad.

La peor foto del rey Juan Carlos

Jaime Peñafiel estuvo este jueves en el programa de Sálvame que se grabó el miércoles por ser Festivo en Madrid. Jaime fue entrevistado por Paz Padilla con motivo de la publicación de su libro «Los reyes también lloran». En él se muestran las mejores fotos del rey Juan Carlos, y Peñafiel quiso destacar la que le deja en peor lugar. 

Peñafiel mostró una instantánea en la que aparece el rey Juan Carlos en Zarzuela haciendo una barbacoa con su amante y el hijo pequeño Alexander, que muchos creen que es hijo suyo. El monarca aparece en bermudas y con la gorra al revés, como un rapero, en un plan muy dominguero. «En La Angorilla se tomó la foto haciendo una barbacoa, en el nido de amor de la pareja», relata Peñafiel, «el rey convertido en el Príncipe de Bel-Air». No tiene dudas de que esta foto «dañó definitivamente su imagen».

En el libro que presentó en Sálvame, Jaime Peñafiel escribe: «Le dio por el folleteo y ahí se perdió. Esa golfería contagió a España. Esa foto es la más degradante, vulgar, agresiva y humillante que se ha visto nunca, habiendo tantas».