Montaje con dos imágenes de Kiko Matamoros y Carlota Corredera en Sálvame

Carlota Corredera o Kiko Matamoros: solo puede quedar uno en Sálvame

La presentadora y el colaborador dividen a la audiencia por Rocío Carrasco

La guerra entre Kiko Matamoros y Carlota Corredera sigue en pie. La última aparición de Rocío Carrasco hablando sobre su hija ha levantado ampollas. La reacción de Rocío Flores sigue sin convencer a 'Sálvame' y el colaborador se niega a calificarla de verdugo.

Fue su propia madre la primera que la denominó así, pero para muchos es la principal víctima. La hija de Antonio David continua sin empatizar con su progenitora y esto está constándole numerosas críticas. Sobre todo desde el programa de las tardes de Telecinco.

No ayuda el hecho de que la hija de Rocío Juradoesté preparando la segunda parte. «Desde el minuto 0, era evidente» opinó la joven sobre las intenciones de su madre. Su fría actitud ha sido analizada por los colaboradores  que no han dudado en cuestionar su victimismo.

Todos menos unos. Kiko Matamoros se enfrentó a sus compañeros y a Carlota Corredera recordándoles que la joven es una víctima más de su padre. Algo que no gustó a la presentadora harta de que se siga cuestionando a Rocío Carrasco.

La discusión entre el colaborador y la presentadora

«Lo de la madre ayer me pareció durísimo» así opinaba Matamoros sobre las palabras de Rocío Carrasco. Una frase que hacía alusión a la opinión de que su hija era la misma de hace nueve años.

Fue entonces cuando la presentadora le lanzó una pregunta a Kiko. Quería saber si no era peor que una hija no empatizara con el dolor de una madre que ha sido maltratada. «Es que en el discurso de la madre no hemos visto nada de acercamiento a su hija» opinaba el colaborador.

La respuesta de Carlota fue directa.«¿Tú entiendes que Rocío Carrasco tenga miedo de su hija?» le preguntó a Matamoros. «¿Tú entiendes que a Rocío Carrasco le tiemble todo cuando ve el nombre de su hija en el teléfono?» continuaba.

Por su parte, el colaborador afirmaba que entendía que podría haberle quedado secuelas. «Pues si puedes entender eso como puedes afearle que no se acerque a su hija» sentenciaba la gallega.

Los ánimos se caldeaban por segundos. «Por favor Carlota, te lo pido por favor, escúchame» le pedía Kiko Matamoros. Pero la presentadora seguía airada y molesta por su negativa a escuchar y entender el testimonio de Rocío.

Teniendo presenta la actitud de Rocío respecto a su hija, el colaborador aseguraba que un acercamiento era imposible. «Esta muchacha es una víctima al cubo» exclamaba Kiko refiriéndose a la colaboradora de Ana Rosa.

Entre Kiko y Carlota, solo uno ganará

La tarde de ayer jueves 3 de junio fue una de las más tensas en 'sálvame'. Carlota  y Kiko se veían las caras después de que el colaborador confesase no haber visto la serie. Una confesión que no gustó nada a la presentadora que le acusó de negacionista.

Con este caldo de cultivo, el enfrentamiento estaba asegurado. El colaborador sigue sin entender las razones de la hija de 'la más grande' y su actitud hizo explotar a la presentadora.

«¿Qué quieres de ella?» le preguntó Corredera de rodillas. Su intento de hacerle entender a Matamoros que la actitud de su hija no ayuda a un acercamiento era en vano. «¿Pero qué cercanía va a tener dios mío?» se preguntaba.

El colaborador seguía atento a las palabras de la presentadora, pero sin dar su brazo a torcer. «¿Por qué no se la exiges a Rocío Flores?» le reprochaba. Fue entonces cuando su compañero recordó el llamamiento de la joven en 'Supervivientes'.

«Si no se preocupó por ella cuando se quería suicidar» exclamó la gallega fuera de sí. «¿Estamos locos o qué? Ocho años sin llamar a tu madre y luego vas a la tele a decir que te llame» recordó Carlota. «¡Ya está bien!» decía contundente la presentadora.

Pero Kiko seguía en sus trece y defendió a veracidad de Rocío Flores. «La madre tampoco la ha llamado» gritó el colaborador. Esta frase fue la gota que colmó el vaso en la paciencia de Carlota.

«Tenemos un problema de distinguir entre víctima y verdugo, qué es alucinante» sentenció sin dar crédito a las palabras de su compañero. Dos opiniones diferentes que dividen a los espectadores en dos bandos claramente definidos.