Anabel Pantoja se toca la oreja

Anabel Pantoja vuelve a hacerlo y les falta el respeto a sus compañeros de 'Sálvame'

La colaboradora sigue protagonizando actitudes muy altivas con sus propios compañeros de trabajo

Anabel Pantoja sigue irreconocible y cada vez las redes sociales están más hartas de sus actitudes cada vez que aparece en televisión. La sobrina de Isabel Pantoja  ha sido siempre una de las colaboradoras más queridas de 'Sálvame', pues su juventud y su inocencia han hecho que mucha gente empatice con ella, llegando incluso a defenderla cuando alguno de sus compañeros se mete con ella. Tanto era el carisma de la colaboradora que incluso, durante la cuarentena  se convirtió en un éxito de masas por sus directos en Instagram en los que aparecía bailando y haciendo deporte, animando así a todos sus seguidores a entrenar con ella.

Fue tal el éxito de los directos que incluso eso se acabó convirtiendo en una sección fija en 'Sálvame', dónde una vez por semana Anabel conectaba desde su casa de Canarias para dirigir una clase de aeróbic a sus compañeros y que se encontraban en plató. De este modo la colaboradora mantuvo su puesto de trabajo  a pesar de que no acudía a los platós de Madrid por las limitaciones de movimiento que existían en ese momento.

Todo iba bien y la relación de Anabel con sus compañeras era buena hasta que estalló la guerra dentro de su familia, en la que su primo Kiko Rivera  acusa a su madre, Isabel Pantoja de haberle ocultado información sobre la  herencia  de Paquirri  y de no haberlo apoyado cuando lo necesitaba. En ese momento 'Sálvame' pidió de la implicación de su colaboradora para que se mojara y diese su opinión sobre las trifulcas de su familia, dando como resultado un desastre de intervenciones y con una Anabel totalmente neutra y que aportaba muy al programa para el que trabaja.

emoji regaloGRAN SORTEO ESPAÑA DIARIO: ¡Gana un vale de 100€ para gastar en Zara y todas las tiendas Inditex (Stradivarius, Pull&Bear, Bershka,...)! ¿A qué esperas? ¡Participa ya al sorteo, es gratis! PINCHA AQUÍ y apúntate. ¡Es muy fácil!

Esto ha molestado mucho a sus compañeros, los mismos que no entendían que la colaboradora no se entregara a su programa y aportara el contenido que se le requería cada vez que conectaban con ella. Por si esto fuese poco, Anabel llegó a  quejarse  en directo, diciendo que no le valía la pena conectarse a cambio de unos miserables  600 euros, un comentario que se le giró en contra de los espectadores, pues en la actualidad es un insulto que alguien diga esto, teniendo en cuenta la gran crisis en la que está sumergido el país.

Después de esto han habido momentos de mucha tensión en los que incluso Anabel ha llegado a  colgar  las videollamadas  de su programa cuando el tema no le interesa e incluso, ha llegado a quedarse dormida, mostrando así cero interés por el programa en el que trabaja.

Anabel hace una pedorreta a sus compañeros de programa

Mientras 'Sálvame' daba voz a la hermana de doña Ana y que afirmaba que Isabel Pantoja no le dejaba verla, Anabel Pantoja pedía a sus compañeros que respetaran a su tía, algo que Mila Ximénez no ha respetado diciendo que ya nadie la respeta debido a los escándalos surgidos dentro de su núcleo familiar.

Ante esto, Anabel ha dicho que a su tía se la tiene que respetar, pues 40 años en la profesión la avalan y al ver que esto no servía para callar a sus compañeros, les ha dedicado una  pedorreta y ha interrumpido la conexión con su programa cortando la llamada. Después de esto, Carlota Corredera ha querido saber si se arrepentía, a lo que Anabel ha respondido que no y que lo ha hecho de manera muy consciente.

Por último, Kiko Matamoros ha querido hablar con su compañera y decirle que estaba muy decepcionada con ella, indicando que está muy altiva y que sus acciones no se corresponden con la Anabel de hace algunos meses. Recordemos que la semana pasada también protagonizó una bronca con su buena amiga Belén Esteban y que tampoco supo aguantar uno de los chaparrones que soltó al no saber defender a su familia sin que esto implicara no hacer bien su trabajo.