Alba Santana y Abiv Miron

Alba Santana: el dramático divorcio que la marcó y la nula relación con su padre

La hija de Milá Ximénez no mantiene una relación cercana con Manolo Santana
Alba Santana y Abiv Miron

La pérdida de su madre, Mila Ximénez, ha supuesto un duro mazazo para Alba Santana. La persona más próxima que nunca dejó sola a la periodista en los momentos tan delicados por los que atravesó en el último año.

Al fallecimiento de Mila, se le une el distanciamiento con su padre, Manolo Santana, con el que apenas existe relación.

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La vida entre madre e hija nunca había sido sencilla. Siempre estuvo marcada por la intermitencia. Sin embargo, en los últimos años la situación dio un giro radical, con un acercamiento importante.

Era frecuente verles juntos e incluso regulares los viajes de la colaboradora de Sálvame a Ámsterdam para estar junto a ella y sus nietos. Detrás de toda historia hay muchos cabos sueltos y algún que otro secreto.

Cuando la periodista decidió romper su matrimonio con el tenista, Alba apenas tenía seis años. Incapaz de pagarle un colegio y de darle una vida lo más normal posible, optó por dejarla a cargo de su padre. En Marbella se educó con Santana y con la pareja por aquel entonces de él, Otti Glanzielus.

El trato hacia ella fue exquisito, cuidándola como si fuera una hija. Lo que Mila Ximénez consideraba un sacrificio por el bien de la menor, fue interpretado por otros como un gesto de abandono. Incluso se comentó que había cedido la custodia a cambio de dinero.

La pequeña Alba, a los diez años, regresó con su madre. Era consciente de que la necesitaba y de que ella suponía una gran ayuda. Pero esa convivencia duró muy poco tiempo.

El motivo fueron los problemas económicos que arrastraba la periodista, que por entonces se encontraba sin empleo. A los doce años volvió a hacer las maletas y volvió a casa de su padre. Con él permaneció hasta que cumplió la mayoría de edad e inició su etapa en la universidad.

Esa independencia le permitió acercarse un poco más a su madre. Dando pie a una relación más fluida y regular. Algo que las dos habían echado en falta en ciertos momentos.

Durante sus estudios en Suiza, Alba Santana conoció al que hoy es su marido y padre de sus hijos. Se casaron en 2006 en Marbella, y en aquella ceremonia consiguió reunir a sus dos padres. Distancia y respeto fue lo que se vivió entre ellos.

De aquel enlace hay muy pocas imágenes de Santana y su hija, pero en general, resulta complicado que se les haya inmortalizado. Sobre todo, por el escaso trato que han mantenido.

Un matrimonio alejó a padre e hija

Cuando todo iba camino de la normalidad, Santana inicia una nueva relación sentimental. Fue con la colombiana Claudia Rodríguez, que se acabaría convirtiendo en su cuarta esposa. Este matrimonio provocó el distanciamiento entre padre e hija.

A todo ello se le unen las constantes críticas de Mila Ximénez a la nueva pareja del tenista y al propio Santana. Siempre de manera pública y en televisión. Las duras respuestas que daba Claudia tampoco ayudaban a mejorar la relación.

Al final, todo eso, lo único que motivó es que Alba se apartara un poco más del progenitor. De hecho, en las últimas vacaciones que pasó Mila con su familia en Marbella, entre Alba y su padre no hubo contacto.

E incluso, como apunte curioso, durante ese periodo de tiempo, los nietos de la periodista estuvieron inscritos en una escuela de tenis. Sin embargo, no era la que regenta Santana en esa localidad.

En el entorno del deportista, hay mucha gente que responsabiliza a su esposa Claudia de este distanciamiento. Pero no solo de su hija, también con amigos y otras personas cercanas.