Un sanitario vacunando a una persona

La vacuna no es obligatoria pero tu nombre aparecerá en una lista si no te la pones

El registro que contará también con el número de dosis administradas será compartido con la Unión Europea

Con algunas comunidades autónomas sufriendo repuntes a causa de la pandemia, una tendencia al alza en cuanto a las medidas restrictivas y el comienzo del plan de vacunación, se espera que desde el equipo gubernamental se realice un registro más pormenorizado de aquellos que han accedido a la resistencia contra la pandemia, o al menos no han supuesto una piedra en el camino.

Las vacunas han desatado una auténtica lucha titánica en los mercados internacionales. Una batalla que se mide en diferentes varemos, ya sea temperatura de conservación, eficacia, precio o cuantía de distribución. Este proceso sin precedentes de coordinación a nivel global ha permitido generar una respuesta rápida y plural ante el Covid.

Salvador Illa, Ministro de Sanidad, anunció en 'Al Rojo Vivo' una decisión que se venía comentando desde el gobierno central, y es que existirá un registro que incluya los nombres de los que decidan no vacunarse contra la Covid-19. Además, este documento no permanecerá únicamente en manos del gobierno nacional, sino que será distribuido a la Unión Europea.

¿Una lista para?

El delegado del gobierno explicó que la lista será completamente confidencial —al menos para el acceso público— pero sí que se compartirá con la institución europea. «Los rechazos a la vacunación se consignarán en un registro, pero no será un documento público, se respetarán siempre los datos que se recojan» señaló el ministro.

Illa ha aprovechado para hacer un llamamiento a la ciudadanía para que acceda a la vacunación, apelando a la solidaridad ciudadana para evitar el contagio con otras personas. El proceso se realizará mediante citación pública, un derecho de total voluntariedad, pero que contará con el ya mencionado registro.

En el caso de que un individuo opte por la opción de no vacunarse se amparará en la Ley Orgánica 3/1986 de 14 de abril, que hace referencia a las Medidas especiales en materia de salud pública. Todo ello será sin perjuicio del deber de colaboración que recae sobre las personas físicas según un comunicado de la Estrategia de Vacunación contra la Covid.

A pesar de que no exista un control estricto o una obligatoriedad, no se descarta que algunas empresas se nieguen a contratar a personas que no se han vacunado. Este hecho se contempla desde las administraciones empresariales por el riesgo de contagio, sobre todo en aquellas actividades labores que se desempeñan de cara al público.

¿En qué lugar quedará recogida esta información?

El registro por nombre y apellido no será el único término que será señalado en este documento, sino que el número de dosis inyectadas también será recogido, esto se realiza porque las seis vacunas aprobadas por la Unión Europea requieren de dos dosis.

Según explica el gobierno central desde el plan se creará este documento «con la finalidad de conocer las posibles razones de reticencia en diferentes grupos de población». El seguimiento forma parte de una serie de medidas adoptadas previas a la situación pandémica, y que ya se pretendía realizar ante cualquier tipo de enfermedad.

En una revisión del documento inicial de la Estrategia de Vacunación publicado por Sanidad, se menciona la posibilidad de que un paciente se haya negado a vacunarse y por consiguiente tenga la mancha de una historia clínica o registro de vacunación. Así, el ciudadano puede ampararse a su libre albedrío para tomar una decisión que no es apoyada desde ningún experto de la comunidad sanitaria.

Por el momento se desconoce como será el registro común europeo, ya que desde sanidad no se han aportado más datos sobre el mismo. Más allá de un registro estadístico de motivos, desde la población existe cierto escepticismo por las consecuencias que pueda llegar a tener.