La vacuna más prometedora, detenida por una 'enfermedad inexplicable'

Johnson & Johnson ha suspendido sus ensayos clínicos tras desarrollar una enfermedad uno de los participantes

Imagen de una vacuna contra la covid-19
China podría tener lista para su distribución una vacuna en diciembre | ESPAÑADIARIO

Nuevo varapalo en la carrera para conseguir una vacuna efectiva para el coronavirus. La farmacéutica estadounidense que llevaba la delantera de la vacuna contra el Covid-19, ha detenido los ensayos que se encontraban en fase 3 después de que uno de los participantes haya desarrollado «una enfermedad inexplicable».

En un comunicado, la farmacéutica ha anunciado: «Hemos detenido temporalmente la administración de nuevas dosis en todos nuestros ensayos clínicos de la vacuna candidata COVID-19, incluido el ensayo de fase 3 ENSEMBLE, debido a una enfermedad inexplicable en un participante del estudio».

La compañía estadounidense confirmó que «la enfermedad del participante está siendo revisada y evaluada por la Junta de Vigilancia de Seguridad de Datos (DSMB) independiente de ENSEMBLE», así como por sus médicos.

De momento, la compañía ha declinado dar más detalles de la enfermedad de este participante porque deben respetar la privacidad del paciente.

La empresa ha explicado que este tipo de eventos adversos forman parte de cualquier estudio clínico, «especialmente en aquellas pruebas a gran escala», y que siguiendo los protocolos de actuación, «la enfermedad del participante está siendo revisada y evaluada».

Sin embargo, el texto no especifica si el paciente voluntario que ha enfermado recibió una dosis de la vacuna o un placebo.

El ensayo, diseñado para evaluar si esta vacuna patrocinada por Johnson & Johnson puede prevenir la COVID-19 sintomática después de un régimen de dosis única, buscaba inscribir hasta 60.000 voluntarios en alrededor de 215 lugares de investigación clínica, tanto nacionales como internacionales; y tenía previsto el lanzamiento del primer lote de vacunas a principios de 2021.

AstraZeneca también tuvo que paralizar su vacuna en septiembre

Esta no es la primera vez que los ensayos de la vacuna del coronavirus se tienen que paralizar por culpa de afectos adversos en uno de los voluntarios. En septiembre, la vacuna desarrollada por la Universidad de Oxford, tuvo que suspender sus ensayos en todo el mundo tras desarrollar uno de sus participantes una inflamación de la médula espinal, con síntomas que calificaron de serios y adversos, y conocida como mielitis transversa. Poco tiempo después, los ensayos se retomaron y siguieron su curso. 


Comentarios

envía el comentario