Pedro Sánchez con las manos juntas en una rueda de prensa en La Moncloa

Otra comunidad pide un confinamiento en casa urgente y el Gobierno responde

Castilla y León se suma a Melilla y Asturias en la petición de un cierre total mientras el Gobierno pide esperar al 9 de noviembre

La segunda ola sigue en un ascenso imparable en España a pesar de las últimas restricciones y las comunidades autónomas se sienten atadas de pies y manos a la hora de tomar medidas más duras para tomar los contagios. Una vez probadas todas las vías para rebajar las cifras, algunas comunidades creen que no hay más remedio que ir al confinamiento total.

El domingo fue Melilla quien pidió urgentemente el confinamiento en casa. Asturias le siguió el lunes y ayer se sumó Castilla y León. Las tres comunidades de España que han pedido esta medida ya han recibido la respuesta del Gobierno: todavía no es el momento.

Aunque cada vez más comunidades se suman a la petición, y que varios países europeos ya han aplicado la medida, el Gobierno de Pedro Sánchez se mantiene en sus trece y pide esperar un poco más para comprobar si las restricciones funcionan. El Gobierno no descarta llegar al confinamiento total, pero pide a las comunidades apurar todas las opciones.

La última comunidad en añadirse a la petición ha sido Castilla y León, que con una tasa de 828 casos por cada cien mil habitantes es la quinta comunidad con más incidencia del virus. El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, aseguró que «el actual estado de alarma no permite ir más allá» y anunció el cierre de la hostelería y los centros comerciales a partir del próximo viernes.

Además anunció el cierre de centro y parques comerciales, aunque como viene sucediendo últimamente está pendiente de la decisión judicial. También cerrarán las instalaciones y los centros deportivos, y se prohibirán las visitas a centros residenciales y de protección social, aunque se mantendrá abierto el comercio minorista. 

En la línea de lo que pide el Gobierno, endurecer las medidas hasta que no llegue el cierre total, la Junta de Andalucía anunció la semana pasada nuevas medidas que afectan a la movilidad de algunos territorios y a la actividad comercial. Unas medidas que sin embargo no han logrado por ahora bajar las cifras de contagios.

Por eso el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha pedido al presidente del Gobierno que tenga previsto un escenario de restricciones más duras. Es decir, el confinamiento total. Moreno reconoce que un confinamiento en casa podría superar el 30% de paro en la comunidad, pero no descarta pedirlo los próximos días.

Posibles escenarios

El pasado fin de semana, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, descartó el confinamiento en casa en la línea de lo que ya había dicho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, días atrás. Sin embargo, en privado el mensaje es menos contundente, y fuentes del ministerio de Sanidad dejan la puerta abierta a la medida: «Confiamos en poder evitarlo».

En previsión de que se pueda llegar a eso, el Gobierno de Pedro Sánchez ha estudiado posibles escenarios de intervención. Pero si con la reciente aprobación del estado de alarma el Gobierno animó a las comunidades a pedirlo, ahora hay una voluntad real de evitar el confinamiento.

Los últimos en pronunciarse han sido el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, y la portavoz María Jesús Montero. José Luis Escrivá descartó un confinamiento inmediato, mientras que María Jesús Montero dejó una puerta abierta: «El Gobierno ni descarta ni confirma el que se puedan adoptar otras medidas en el futuro».

9 de noviembre, fecha clave

El Gobierno pone toda la atención en la reunión del Consejo Interterritorial de Salud que tendrá lugar hoy. Por ahora defiende que las comunidades tienen margen para endurecer las medidas dentro del marco del actual estado de alarma. «Pedimos contundencia», dijo la portavoz María Jesús Montero, confiada en que las últimas medidas consigan rebajar las cifras.

La estrategia del Gobierno es dejar pasar los días para valorar si las restricciones funcionan. Y aunque nuevas regiones podrían sumarse a la petición los próximos días, la vicepresidenta Carmen Calvo ha descartado este martes el confinamiento en casa y ha pedida esperar hasta el próximo 9 de noviembre para valorar el impacto de las medidas.

En una entrevista a Canal Sur Radio, Carmen Calvo ha sido tajante: «No adelantemos las fases». Así respondió a la petición de Asturias de un confinamiento de 15 días: «Vamos a intentar que eso no llegue», dijo la vicepresidenta, «vamos a ser contundentes y prudentes al mismo tiempo, como siempre».