Sanitarios trasladando a un paciente con covid

Tomás, el negacionista español que tiene atemorizado a todo su pueblo: 'Es una gripe'

Se niega a hacerse una PCR o guardar cuarentena y eso que sus padres están en el hospital con covid

Aunque ha pasado más de un año desde el inicio de la pandemia, sigue habiendo quién lo niega todo y mantiene una actitud irresponsable, incluso teniendo el virus relativamente cerca. Un buen ejemplo de ello es Tomás, un vecino de 45 años de la localidad murciana de Cehegín que se sigue llamando a sí mismo negacionista pese a que hace más de una semana que sus padres están los dos hospitalizados tras haber dado positivo por covid. 

Y él pese a ser contacto estrecho, pues viven en la misma casa, se niega a hacerse una PCR o a guardar una cuarentena, pese a los esfuerzos de la Policía Local para que lo haga. «No tengo síntomas ni nada: yo me encuentro bien y no tengo por qué parar de trabajar», relata en una conversación con 'El Español' e insiste «nadie tiene Covid, son todo gripes». 

En el pueblo temen que pueda ser un foco de contagio. Pese a la situación de sus padres, siguió yendo a trabajar como si nada, haciendo la compra en el supermercado y además se suele pasear por la calle sin mascarilla.

Sus padres acabaron siendo hospitalizados los dos el pasado sábado 13 de marzo. Él mismo explica que «llevaban al menos quince días encontrándose un pelín mal». Aunque aseguraba sobre su padre que «él siempre ha sido así toda la vida, por la mucosidad, y es muy fácil que una persona tenga esos síntomas». Pese a las evidencias claras, su padre no fue al centro de salud hasta el 11 de marzo, y al día siguiente ya tenía el positivo. Como decíamos, solo tardarían dos días él y su mujer en ingresar. 

La justicia ha archivado una denuncia contra él

Cómo es lógico, desde el centro de salud intentaron que Tomás se hiciera una PCR, pero no conseguían localizarlo. Se requirió a la Policía Local para que lo buscase. El informe policial, según recoge el medio citado, explica que no irá al centro de salud porque «todo esto es una farsa, que sus padres solo tienen un resfriado, que él no se va a poner la mascarilla, que saldrá de la casa cuando le venga en gana y que denunciará a los médicos que tratan a sus padres». 

Tomás cumplió su promesa. Ese viernes y ese sábado fue a trabajar en la explotación agrícola donde estaba contratado como jornalero. En cuanto supieron que no estaba respetando la cuarentena, le dieron la baja el día 17 para evitar un posible contagio en el resto de la plantilla. 

Tras la hospitalización de sus padres, el centro de salud volvía a intentar contactar con él el domingo 15. La Policía Local volvió a su domicilio y no les abrieron la puerta, aunque los vecinos les confirmaban que seguía haciendo vida normal y moviéndose sin mascarilla. 

Finalmente, su caso ha sido llevado ante la Delegación de Gobierno, para que su pudieran tramitar las correspondientes sanciones, y ante la justicia. Concretamente, se le denunció ante los juzgados de Instrucción de Caravaca de la Cruz por desobediencia grave. El juez, pero, ha archivado la causa, ya que considera que «el derecho penal es la última medida que se puede aplicar en un caso así» y que al ser contacto estrecho «hay sospecha, no se sabe si tiene Covid o no». 

Su disparatada opinión sobre las PCR o las mascarillas

Mientras tanto, Tomás ha amenazado en sus redes sociales de presentar una denuncia si no se le borra de la lista de contactos positivos. Y es que para él no hay motivos para no hacer una vida normal. Niega que las PCR sirvan para algo: «Una PCR no demuestra nada. La PCR es como si a una persona le ponen el ‘globo’ (alcoholímetro) para soplar y da una tasa de alcoholemia, pero qué clase de alcohol ha bebido, pues con las PCR pasa lo mismo: ¿Qué clase de virus tiene?». Defiende también las teorías del chip y de que «las vacunas son para modificarte el ADN de tu cuerpo». 

Tampoco es muy amigo del uso de la mascarilla, aunque admite que si las utiliza en lugares públicos como supermercados. Al aire libre, no las lleva, pero, ya que asegura que «provoca hongos en el estómago y en los pulmones» y es «contradictoria para la salud».