Un joven poniéndose una mascarilla

Los médicos avisan de un daño que puede producir la mascarilla a millones de españoles

La cefalea o dolor de cabeza, que afecta a cuatro millones de españoles, puede verse ampliada la sujeción de esta prenda

La mascarilla se ha convertido desde hace tiempo en la principal medida de prevención de los contagios de coronavirus. Tras varias dudas sobre su efectividad, las autoridades coincidieron en su papel imprescindible en cortar la transmisión, y desde entonces ha pasado a ser un elemento más de nuestras vidas. Con sus ventajas y desventajas.

Porque además del indudable servicio que presta en la lucha contra la pandemia, esta prenda causa daños colaterales que no han pasado desapercibidos por la comunidad médica. Ahora se ha descubierto que puede producir dolor de cabeza.

El Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN) ha advertido que la sujeción de la mascarilla al rostro produce cefalea (dolor de cabeza) o contribuye a agravar ese dolor. Así lo señala en el Manual de Práctica Clínica de Cefaleas, centrado en las enfermedades neurológicas. Cuatro millones de personas en España padecen este tipo de problemas, un millón de forma crónica. 

En los últimos meses se ha disparado el número de pacientes con cefalea que solicitan un certificado para no tener que llevar la mascarilla. Pero la SEN recuerda que la aparición de estos síntomas no exime de llevar la mascarilla, ya que según la Orden SND/422/2020, «la aparición de esta cefalea asociada al uso de mascarilla no es un motivo de salud justificado para eximir su uso obligatorio».

Por eso la SEN ha lanzado una serie de consejos para el uso de mascarillas en pacientes propensos a padecer estos problemas. Recomienda modificar la manera de llevar las mascarillas respetando siempre las indicaciones del fabricante, e invita a las personas con cefalea a encontrar modelos más cómodos y reducir el tiempo de uso. 

«Las crisis de cefalea provocan un gran impacto en el funcionamiento diario de la persona, tanto en aspectos físicos, como emocionales y sociales, con la familia, el trabajo y las relaciones sociales», asegura la entidad. Los dolores de cabeza suponen una limitación de la actividad de las personas que los sufren habitualmente, llegando a afectarlas hasta en el 50% de las ocasiones. Hasta un 30% de los casos requiere reposo en cama.  

Según la SEN, «algunos pacientes presentan ansiedad anticipatoria, lo cual repercute en su estado de ánimo, generando mayor ansiedad y agravando la enfermedad». Un hecho que, además, se añade a los problemas psicológicos que arrastra buena parte de la población por los confinamiento y la larga duración de la pandemia.

Consejos para pacientes con cefaleas

La Sociedad Española de Neurología (SEN) cuenta con una serie de recomendaciones para los pacientes con cefalea, más allá de las mascarillas. «Si bien no se ha demostrado un mayor riesgo de contagio, las recomendaciones sanitarias se aplican igualmente en su caso», explica, «y se recomienda que tengan a mano en cantidad suficiente los medicamentos para reducir los dolores y los ataques».

Según el documento, la consulta médica presencial puede no ser necesaria si el paciente está estable y no se necesitan ajustes en su medicación. Pero aconseja llevar una rutina y una dieta para reducir las causas de la migraña. Ante el aumento de personas que trabajan desde casa, aconseja «cumplir con un horario regular en relación a la dieta, la hidratación y el sueño».

«Con frecuencia, cambios en las horas de comida programadas pueden ser un factor desencadenante de futuros ataques», asegura la entidad, y recomienda mantener la calma y limitar el estrés. También aconseja buscar métodos alternativos de interacción social, pero tener en cuenta con el brillo de la pantalla y el tiempo de exposición en videollamadas.

Peligros de llevar la mascarilla

Aunque es el método más eficaz para evitar los contagios de coronavirus, las mascarilla llevan asociados algunos problemas de salud. Uno de ellos tiene que ver con la piel. Al ser la primera barrera corporal bajo la mascarilla, es la más expuesta a los efectos de un mal uso, y los dermatólogos han señalado problemas frecuentes como la aparición de acné.

Otro problema que llamó la atención de los médicos fue el del ojo seco o falta de lubricación ocular. Los primeros estudios al respecto sugieren que si la mascarilla no está bien ajustada, el aire exhalado puede salir por la parte superior y llegar hasta los ojos. Ese aire contribuye a resecar la película lagrimal que cubre la superficie del ojo. 

Finalmente, el uso de mascarilla durante varios días puede convertirla en un nido de bacterias que provoque infecciones respiratorias. Lo importante, en todo caso, es hacer un uso correcto de las mascarillas, que siguen siendo la base principal de la lucha contra el coronavirus.