Un sanitario introduciendo una aguja en un bote de la vacuna de AstraZeneca

Tres síntomas poco comunes por los que debes ir al hospital tras la vacuna

Un especialista certifica la validez de AstraZeneca y asegura que los beneficios superan a los riesgos

Conforme avanzan los planes de vacunación en la lucha contra el Covid se conocen más elementos que pueden afectar al organismo y a las personas que se someten al proceso de inmunidad. Según Vicente Soriano, médico especialista en Enfermedades Infecciosas y en Genética Clínica hay tres síntomas que deben preocupar a aquellos que se hayan sometido a las inyecciones de prevención. La pérdida de la visión, el dolor de cabeza agudo o la pérdida de la fuerza, así lo narra para 'El Español'.

El experto asegura que los sueros que se administraron son venidos del cielo, una auténtica bendición, y que como han argumentado numerosos expertos «los beneficios superan a los riesgos». Ha querido señalar alguna de las sintomatologías que se han observado horas después de aplicarse la dosis, y son de dos tipos. Aguda si surge tras las doce horas siguientes o tardías si se presentan a los tres o cuatro días desde el contacto con el cuerpo.

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Las agudas son las que están vinculadas a cualquier tipo de vacuna, y son tan comunes como el dolor muscular, el de cabeza o los cambios de temperatura normal. La mayoría de estos síntomas desaparecen a las 24 horas y no tienen una gravedad relevante.

Complicaciones por las vacunas

A pesar de que en la amplia mayoría del muestreo sobre el que se efectúa un plan de vacunación no existen riesgos, siempre se da a conocer algún caso que llama la atención mediática por su respuesta negativa. Algunos de los procesos agudos pueden ser mortales, y se conocen como reacciones anafilácticas o alérgicas. Si bien esta clasificación de hechos no ocurre con regularidad, pueden tener consecuencias nefastas, aunque como asegura el sanitario es un suceso «muy infrecuente, aparece uno de cada tres millones de vacunados».

El efecto secundario que más repercusión ha causado es el vinculado con la trombosis asociada a la trombocitopenia y se produce en dos lugares, en el abdomen o en la cabeza. Aparecen después de siete días y su ratio de reproducción está reducido a un caso por cada millón. Esta información se argumenta a través del dato que sitúa 169 casos de trombosis cerebral en toda Europa y 63 en el abdomen, claro está, después de haber vacunado a 45 millones de personas con AstraZeneca.

Se trata de una proporción de impacto ínfima que «van a continuar estudiando y viendo si aparecen en otras vacunas». En el caso de notar algunos de los síntomas descritos el sanitario asegura que la mejor opción es visitar un centro hospitalario y mencionar que hace pocos días se ha recibido una dosis del suero empleado. De este modo se podrá estudiar la inyección y valorar su estado de distribución.

Los lugares donde la vacuna se está generalizando

Vicente asegura que «el beneficio en lugares donde se ha vacunado mucha gente es bestial, por ejemplo, Israel, el Reino Unido o algunas zonas de California». También menciona que la vacuna, a pesar de la presión social que encuentra a través de los casos de vacunación, no debe reducir su ritmo, ya que el proceso será beneficioso para toda la población y permitirá alcanzar una normalidad cuanto antes.

«Hay a quien le interesa ruido mediático; Moderna y Pfizer son empresas privadas, tienen su grupo que les defiende directamente, mientras que AstraZeneca son empresas que tienen apoyo gubernamental y nadie los siente muy suyos» comenta el experto. También se ha referido al empleo extensivo de mascarillas, de las que considera que a pesar de que su empleo se reducirá sustancialmente dependiendo de la situación social, existe un «claro beneficio desde el punto de vista médico» en su empleo. 

«Es evidente que es molesto y queremos ver la cara de la gente, pero reduce el riesgo. Igual que te pones la chaqueta cuando vas a salir para no tener frío te pondrás una mascarilla cómoda» concluye Soriano.