El primer síntoma de coronavirus que pueden tener los mayores

Un estudio publicado en Reino Unido confirma que el delirio puede ser uno de los primeros indicadores de coronavirus en ancianos

Imagen de archivo de las manos de una persona mayor
Se ha cerrado a la visita de los familiares desde ayer, tras detectar varios casos de coronavirus | Pixabay

No hay duda de que la tercera edad es el colectivo más afectado por el coronavirus, así que es a los mayores de 65 años a quienes hay que prestar más atención si empiezan a desarrollar algunos de los típicos síntomas de coronavirus. Hasta ahora y por lo que se sabe, los síntomas más frecuentes y comunes de la COVID-19 suelen ser la fiebre, tos o dificultad para respirar, al menos los que más repiten los pacientes que han pasado por esta enfermedad. Sin embargo, según revela un reciente estudio, al inicio de la enfermedad pueden aparecer otros signos que deberían hacernos sospechar de un posible contagio de coronavirus, y que hasta ahora no nos habríamos imaginado.

Un prestigioso equipo de investigadores del King’s College London en el Reino Unido ha descubierto que el delirio puede ser uno de los primeros síntomas en personas mayores con una salud frágil. «Los médicos y cuidadores deben ser conscientes del delirio como una posible señal de advertencia temprana de COVID-19 en los ancianos, incluso en ausencia de síntomas más típicos como tos o fiebre», han avisado los expertos del análisis publicado en la revista Age and Aging.

Los investigadores analizaron los datos de personas mayores de 65 años que habían sufrido coronavirus desde marzo a mayo. De esta manera descubrieron que los adultos mayores ingresados en el hospital que se clasificaron como frágiles, según una escala estándar, tenían más probabilidades de haber tenido delirios, que las personas de la misma edad que no estaban clasificadas como frágiles.

De hecho, uno de cada tres pacientes que experimentaron delirios pero no fueron hospitalizados, no sufrieron otros síntomas comunes de la enfermedad, como son la tos o la fiebre. En el caso de los hospitalizados, el 18,9 % de los pacientes sufrió delirio como único síntoma. De esta manera, el delirio, el cansancio y la dificultad para respirar fueron los síntomas más comunes en los usuarios más frágiles.

¿Cómo se midió la fragilidad de los pacientes?

La fragilidad en el grupo de pacientes hospitalizados se midió mediante la prueba Clinical Frailty Scale (CFS), que es administrada por un médico y a la que el Instituto Nacional de Salud y Cuidados de Excelencia (NICE, por sus siglas en inglés) recomienda que se sometan las personas mayores de 65 años «en busca de fragilidad al ingreso hospitalario para guiar la gestión y planificación de la atención avanzada».
 
 

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