Un agente de la Guardia Civil siendo vacunado

Sanidad estudia ahora otros efectos de la vacuna en varios policías y un guardia civil

Varios de ellos habrían estado hospitalizados en las últimas semanas

Sigue creciendo la preocupación por los posibles efectos secundarios que podría estar causando la vacuna de AstraZeneca en las personas que se les ha administrado. Hoy mismo se ha conocido el fallecimiento de una profesora de 43 años en España tras sufrir un ictus cuyo caso se está estudiando para ver si hay una relación directa. La fallecida sería una de las 3 personas confirmadas por el ministerio de Sanidad que habrían sufrido un episodio de trombosis cerebrales y/o de trombocitopenia (un descenso muy rápido del número de plaquetas) tras vacunarse con AstraZeneca. 

Pero la realidad es que estos no serían los únicos casos que estarían ahora mismo en estudio. Al menos cinco miembros de los diferentes Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado habrían estado ingresados en el último mes tras haberse vacunado con la primera dosis de AstraZeneca. Se trataría de tres agentes de la Policía Nacional, un Guardia Civil y un agente de la Ertzaintza que habrían sufrido trombos pero no como el cuadro clínico específico que preocupa especialmente a las autoridades sanitarias. 

Como pasa con los tres casos confirmados por Sanidad, todavía no esta claro que haya una relación de causa y efecto entre los trombos sufridos por los agentes y la vacunación con AstraZeneca. Todos ellos están siendo investigados por las autoridades sanitarias de sus respectivas comunidades. 

Trombos en un brazo, oculares o pulmonares

Los diferentes agentes de los cuerpos de policía han sufrido diversos síntomas y de diversa gravedad, aunque todos ellos han tenido que pasar por un hospital. Dos de ellos habrían sido dos policías nacionales que estaban destinados en la comunidad de Madrid. 

Uno de estos dos agentes habría acudido a un centro hospitalario después de notar un fuerte dolor en la pierna. Fue justo después de recibir la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca. Volvió a su casa, según explicaba 'OkDiario', pero finalmente habría empeorado su estado de salud y habrái acabado ingresado con una trombosis pulmonar. 

Otro de los pacientes ingresados sería un policía nacional que trabaja en la Comunidad Valenciana. Este agente de 445 años fue encontrado inconsciente en su casa y fue trasladado rápidamente a un hospital, donde todavía continúa a día de hoy. Habría notados fuertes dolores de cabeza tras vacunarse. 

La conselleria de Sanitat valencia estudia otros dos casos, un policía y un guardia civil. El primero de ellos no necesitó hospitalización pero sí el segundo. Este sería un agente de la Benemérita destinado en Paiporta y que habría ingresado tras sufrir una trombosis venosa que le acabó provocando un infarto. Este se había vacunado el pasado 2 de marzo. Sus problemas físicos se produjeron dos días después, justo cuando había acabado una larga jornada de ciclismo. 

El último de los agentes que ha tenido que ser hospitalizados, se trata de un agente de la policía autonómica vasca. El agente de la Ertzaintza habría sufrido unas convulsiones y posteriormente un trombo ocular del que todavía se está estudiando las posibles causas. 

Aunque en principio, como comentábamos, ninguno de estos casos está vinculado a una trombosis de senos venosos cerebrales, si se trata de aclarar si hay un vínculo entre la vacuna de AstraZeneca y estas enfermedades. Se habría confirmado, además, que ninguno de estos afectados se habría vacunado con el lote ABV5300, el que desató las alarmas primero en Austria, luego en Dinamarca y que llevó a paralizar el uso de la vacuna de la farmacéutica británica en 15 países europeos. 

Mientras, se mantiene paralizada la vacunación, la Agencia Europea del Medicamento debería tomar una decisión definitiva sobre su uso este jueves. Países como Francia o Italia ya han dicho que volverán a usar inmediatamente sí esta así lo recomienda. En España, Sanidad la ha paralizado durante 15 días, dejando a 975.000 personas con una sola dosis y varios centenares de miles en los congeladores.