Una jeringuilla con una hipotética vacuna contra el Covid-19

Sanidad admite que la vacuna de Covid-19 puede tener 'efectos secundarios no descritos'

Aun así, no se esperan que esos efectos sean 'adversos' y declaran que España está preparada para la posterior vigilancia y monitorización de los resultados

María Jesús Lamas, directora de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha reconocido que la vacuna del Covid-19 que empezará a ponerse en España a partir del mes de enero podría tener «efectos secundarios no descritos» en los ensayos clínicos, pero ve «poco probable» que esos efectos adversos pudieran ser «importantes».

Las declaraciones llegan después de que el Reino Unido emitiese un aviso para que los ciudadanos que tengan un historial de reacciones alérgicas severas no se pongan la vacuna de Pfizer/BioNTech, ya que durante el primer día de vacunaciones en el país dos personas desarrollaron una reacción adversa tras ponerse la vacuna, aunque ya se están recuperando.

Lama ha participado en el VII Congreso de los Derechos Humanos del Consejo General de la Abogacía Española, donde se ha debatido si nuestro país está preparado para la distribución de la vacuna, que en algunos casos requiere de una gran capacidad logística y de material especialmente diseñado para ello.

La directora ha confirmado que España está preparada para distribuir la vacuna, pero ha remarcado que el trabajo de vacunación no termina ahí, sino que luego hay que mantener unas «actividades de vigilancia y seguridad» para hacer un seguimiento a las personas que la reciban y comprobar sus efectos, su efectividad y la inmunidad que provoca. 

María Jesús Lama ha reconocido que el país se encuentra actualmente en una situación en la que no se había encontrado antes, ya que «su uso masivo en cientos millones de personas en muy corto espacio de tiempo no se produce con ningún otro medicamento». En ese sentido, la directora ha admitido que en España podría ocurrir como en Reino Unido y que aparezcan efectos secundarios que no se hayan descrito durante los ensayos clínicos, aunque no cree que sean de especial gravedad, especialmente por el seguimiento que se hará en todos los casos.

Por eso mismo, Lama cree que, en el caso de que se den esos efectos secundarios, las autoridades podrán actuar rápido y, en el caso que sea necesario, cambiar las condiciones de uso de la vacuna o dejar de administrarla a un grupo concreto de la población, o en el peor de los casos, retirarla del mercado si se considerase peligrosa. 

La directora de la AEMPS cree que las tareas de vigilancia posteriores a la aplicación de la vacuna deben ser «muy estrictas» y que se seguirán los informes que suelen hacer de forma habitual los laboratorios durante los dos primeros años. Ha destacado también que, habitualmente, esos informes se hacen cada seis meses, pero que en el caso de la vacuna contra el Covid-19 serán de periodicidad mensual.

En ese sentido, Lama ha instado también a los ciudadanos a que notifiquen cualquier sospecha ante una posible reacción adversa, de manera que el sistema de farmacovigilancia pueda monitorizar el caso e identificar pronto las señales en otros casos que puedan surgir. De esta manera se podrá reaccionar rápidamente y garantizar que los beneficios de la vacuna sigan siendo muy superiores a los posibles riesgos. 

Sanidad aclara que España está preparada

Desde el Ministerio de Sanidad también se ha defendido en varias ocasiones que el sistema sanitario español está sobradamente preparado para llevar a cabo las tareas de vacunación, con 13.000 puntos repartidos a lo largo y ancho de todo el país.

De hecho, el ministro Salvador Illa aclaró que España ha sido capaz de vacunar a 14 millones de personas en un periodo de apenas dos meses, en el caso de la gripe, por lo que cree que toda la estructura de distribución y aplicación de la vacuna está suficientemente preparada para hacer lo mismo en el caso del Covid.

«España tiene una buena y positiva tradición de vacunación. El plan de vacunación constaba hasta ahora de 14 vacunas y la número 15 va a ser la vacuna del Covid-19. Tenemos un Sistema Nacional de Salud que sabe vacunar, que tiene unos profesionales magníficos y unos 13.000 puntos de vacunación que administran las distintas vacunas en tiempo y forma, y siempre con criterios de seguridad y eficacia, y por tanto, España está preparada», declaró Illa.