Salvador Illa a su llegada a la fiesta de 'El Español' el 26 de octubre del 2020

Salvador Illa insiste a pesar de la presión: 'No estamos llegando tarde'

El ministro de Sanidad se enfrenta cada vez a más voces que piden que se actúe rápido

«Creo que no estamos llegando tarde». Así de contundente se ha mostrado el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en una entrevista realizada en Telemadrid y ante la pregunta que hace días se formula mucha gente: ¿Para cuándo el confinamiento domiciliario en casa?

Mientras media Europa ya está confinada en sus casas, desde el Gobierno español se insiste en que la segunda ola está mejor controlada en nuestro país, a pesar de que los casos no dejan de subir semana tras semana. 

Con todo, Illa «no cree» que «estemos llegando tarde. España ya ha tomado medidas drásticas, como restricción de movilidad, derecho de reunión o limitación de ciertas actividades... Si damos cumplimiento y conseguimos que las medidas que van dictando las comunidades autónomas se cumplan con eficacia, estoy seguro de que evitaremos un segundo confinamiento domiciliario». 

Aun así, el ministro ha querido recordar que las cifras de España siguen siendo «muy preocupantes», con incidencias que, de media, ya superan los 527 casos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas. Aun así, la situación es bastante desigual entre las regiones, con Canarias contabilizando una IA de 72 casos y Melilla una que supera los 1.300 casos por cada 100.000 habitantes. 

Madrid mejora, pero hay que mantener la precaución

Preguntado también sobre la situación en Madrid, una de las pocas zonas de España que ha conseguido revertir la situación y hacer bajar mucho —hasta la mitad— la incidencia de casos de coronavirus, Illa se ha mostrado muy cauto. Ha admitido que los datos son «elocuentes» y que muestran que las restricciones funcionan: «Hemos pasado de incidencias de 750 a 350. Claro que han dado resultados las medidas». 

No ha querido entrar en polémicas sobre qué medidas son mejores, o sobre quién ha tomado las medidas que mejor han funcionado, eludiendo la polémica por la instauración del estado de alarma en la Comunidad de Madrid durante dos semanas que obligó a confinar nueve de sus municipios con mayor incidencia. 

A pesar de la mejoría, Illa ha querido recordar que los datos siguen siendo «altos», aunque Madrid ya sea una de las zonas con menor incidencia del país. El hecho de que la capital sea el centro neurálgico de España, su alta densidad de población y la gran movilidad que tiene con el resto de España sigue poniendo a la Comunidad en una situación complicada, y en cualquier momento los datos podrían volver a dar la vuelta, por lo que Illa ha recomendado «tener todavía más precaución».

Quedan meses de restricciones

Siguiendo la opinión de Fernando Simón, el ministro ha explicado que, si comparamos los datos de los últimos tres días con los de los mismos días de la semana pasada, los datos son muy similares, por lo que podría ser una muestra de que la transmisión del coronavirus en nuestro país no se está acelerando, sino que podría estar produciéndose «cierta estabilización, incluso un ligero descenso en algunos territorios».

Aun así, Illa sigue manteniéndose precavido a la hora de valorar la situación: «Esto no quiere decir que hayamos conseguido el objetivo, que es bajar la curva, no estabilizarla. Tenemos que estar en una incidencia de 25 casos o como mínimo alrededor de 100. Hay que seguir trabajando y mantener la guardia alta. Esto no es un trabajo de un mes, esto va a ser así hasta el mes de mayo, cuando estimamos que podría haber unos índices de vacunación como para pasar a un estadio distinto, si todo va como está previsto».

La vacuna, entre principios de año y el mes de mayo

Precisamente sobre el tema de las vacunas, Salvador Illa ha insistido en el mes de mayo como el horizonte en el cual habría un número suficiente de personas vacunadas como para empezar a plantearse un cambio de escenario. Según ha explicado, actualmente están empezando a hacerse estudios a gran escala, vacunando a grupos de hasta 100.000 personas.

Si todo va según lo previsto, a principios de año podría empezarse a distribuir la vacuna entre los grupos más vulnerables, y a medida que se accede a más dosis de la vacuna, ir ampliando su aplicación a más sectores de la sociedad.