Varias personas en una terraza de la Plaza del Castillo de Pamplona.

‘Es inevitable, se va a tener que hacer en España en una o dos semanas’

El experto en salud pública Rafael Bengoa, ex asesor de Obama, augura un confinamiento total en España en pocos días

La aceleración de los contagios en la segunda ola en España a pesar de las medidas que hace ya varios días que se están tomando hace pensar a los expertos que tarde o temprano habrá que dar un paso más. ¿Es inevitable otro confinamiento en casa? Esto es lo que se preguntan muchos españoles, y la respuesta cada vez está más clara.

Pero por si había alguna duda, uno de los expertos más reconocidos en España, el exdirector de Sistemas de Salud de la OMS, Rafael Bengoa, ha afirmado que el confinamiento domiciliario en nuestro país «es inevitable» y se tendrá que hacer «en una o dos semanas».

Rafael Bengoa ha analizado la situación por la que atraviesa nuestro país y ha transmitido una sensación de pesimismo. El experto cree que la situación en España no parece ir de la mejor manera de cara a las próximas semanas y en unos días habrá que confinar «porque se va a ver que nada va bien».

Bengoa cree que «si consiguiéramos bajar los números y rastreáramos mejor se podría convivir con el virus, pero esto no está funcionando y por lo tanto es necesario pasar al siguiente nivel». Su análisis lleva a la conclusión de que las medidas para evitar un confinamiento total, como el toque de queda, serán insuficientes para parar la segunda ola.

En una entrevista a Catalunya Radio, el exasesor de Barack Obama y experto en salud pública, cree que esta vez se va a aplicar un mes de confinamiento, comparado con los meses que se mantuvo el confinamiento extremo durante la primera oleada. 

Según el exconsejero vasco de Sanidad, «quizás veremos los hospitales abrumados con pacientes y dando por supuesto que el comportamiento ciudadanos irresponsable no va a cambiar, yo creo que el confinamiento nacional va a ser la mejor medida». Su idea es que este confinamiento se va a tener que hacer antes de lo que muchos pensaban.

Además, ha hablado sobre las celebraciones de Navidad el próximo mes de setiembre, y tampoco ha sido muy optimista al respecto. Bengoa cree que «no hay que razonar en términos de salvar la Navidad, porque es lo que hicimos cuando dijimos ‘hay que salvar el verano, hay que abrir el turismo y los bares’». 

Por eso defiende que «si tenemos una Navidad más o menos normal, obviamente va a ser un foco de contagio, sobre todo sabiendo que se va a celebrar en espacios cerrados con poca ventilación». Su conclusión es que hay que pensar en atacar el virus y no en salvar las Navidades, y a su parecer se deben mantener las restricciones.

¿Es inevitable?

Las autoridades en España se esfuerzan en justificar cada nueva restricción que se aplica poniendo ante todo la protección del sistema sanitario. Todas las medidas que se toman, sobre todo las más duras, se hacen para evitar el colapso de los hospitales.

En base a eso, la idea que lanza Rafael de Bengoa de que el confinamiento en casa en inevitable en España y se va a tener que hacer pronto no es nada descabellada. La semana pasado se dio a conocer que al menos 14 comunidades españolas están en riesgo alto o extremo de colapso de las unidades de cuidados intensivos (UCI).

En algunos hospitales de España en las comunidades más afectadas ya se están optimizando los recursos, que significa habilitar otros recursos para los intensivos y desprogramar cirugías no urgentes o cancelar visitas. Todo ello tras meses durísimos para unas plantillas de médicos agotadas que afrontan la segunda ola sin demasiadas fuerzas.

Si las medidas tomadas hasta ahora no han surgido efecto y los contagios siguen disparados, acabará llegando el colapso de las UCI y entonces las autoridades no tendrán más remedio que dar un paso más. Pero no serán los primeros, porque en otros países de Europa ya se están aplicando los confinamientos domiciliarios. 

Primeros confinamientos en Europa

El escenario que Rafael Bengoa dibuja para España es calcado a lo que ha vivido Francia. Allí lo han intentado todo: primero restricciones parciales, luego confinamientos perimetrales, y al final un toque de queda que no pudo evitar lo inevitable. El miércoles pasado lo anunció el presidente Emmanuel Macron: confinamiento total, aunque un poco más flexible.

A diferencia del confinamiento de la primavera, en esta ocasión se aplica un cierre en casa pero con parques y escuelas abiertos. La medida entró en vigor el viernes y se aplicará como mínimo hasta el 1 de diciembre, pendientes de la evolución de la pandemia.

El último país de Europa en anunciar el confinamiento total ha sido el Reino Unido. Este fin de semana, el presidente Boris Johnson compareció ante los ciudadanos británicos para anunciar el cierre total a partir del 5 de noviembre y durante un mes. Es la reacción del gobierno ante la dramática situación de un país donde las cifras empiezan a ser escandalosas.

¿Y España? En sus últimas declaraciones el ministro de Sanidad, Salvador Illa, quiso lanzar un mensaje de tranquilidad a la población: no habrá confinamiento en casa. Sin embargo, varias comunidades autónomas han advertido ya al Gobierno central que si las cifras no mejoran pedirán un confinamiento en casa.

Todo ello en medio de la polémica por un estado de alarma que los juristas ponen en cuestión por estar en vigor seis meses sin control parlamentario, y de las protestas callejeras que se extienden por varias ciudades de España en algunas ocasiones con mucha violencia. Habrá que ver cómo reacciona el país si los augurios de Rafael Bengoa se acaban cumpliendo.