Calle vacía durante el toque de queda por el coronavirus

Portugal confina totalmente a todos sus ciudadanos por semanas y marca el camino

El país vuelve a una situación similar a la que vivió en marzo con la única diferencia de que mantendrá abiertas las escuelas

La tercera ola sigue imparable en Europa y obliga a los gobiernos a tomar decisiones drásticas para frenar la escalada de contagios. Portugal acaba de anunciar el confinamiento domiciliario durante un mes dada la grave situación epidemiológica en la que se encuentra el país, y mete más presión a España de cara a un posible cierre total.

Porque hasta ahora, las autoridades españolas han rechazado un confinamiento domiciliario y Sanidad empuja a las comunidades autónomas a tomar otro tipo de medidas bajo el amparo del estado de alarma. 

Pero la velocidad de propagación del coronavirus en la tercera ola es ya mayor que en la segunda y la cosa se está complicando rápidamente. Por eso crecen las voces que le piden al Gobierno de Pedro Sánchez un confinamiento estricto de corta duración que consiga frenar los altos índices de transmisibilidad.

El ejemplo de Portugal se suma al confinamiento duro impuesto hace una semana por el Reino Unido tras la situación de caos y saturación hospitalaria que vive el país. Estos ejemplos marcan a España el camino a seguir para frenar la escalada de contagios si la situación sigue empeorando, tal y como prevén los expertos y los médicos.

España batió ayer un nuevo récord, con una cifra de contagios que no se veía desde el pico de la segunda ola, el pasado 9 de noviembre. Por su lado, Portugal lleva varios días marcando récords y los hospitales están hasta arriba. Por eso el gobierno ha decidido cortar por lo sano, con un confinamiento estricto de un mes.

Escuelas abiertas hasta los 12 años

Por ahora, las autoridades lusas solo han avanzado que el confinamiento incluirá el cierre de gran parte del comercio y los servicios de la restauración, que solo podrá operar con comida para llevar o entregas a domicilio. Falta por aclarar algunos detalles, de los cuales informará el gobierno una vez finalizada la reunión del consejo de salud.

El país vuelve así a una situación muy parecida a la que vivió durante la primera ola, solo que en esta ocasión las escuelas se mantendrán abiertas, al menos para los alumnos menores de 12 años. Una de las dudas abiertas es qué pasará con los cursos superiores, una cuestión que está analizando el Gobierno portugués junto al consejo de expertos que ha recomendado este confinamiento como una medida necesaria.

Récord de cifras en el país

Portugal, un país con diez millones de habitantes, ha superado en los últimos días la barrera de los 10.000 contagios y un centenar de muertos diarios. Ayer, sin ir más lejos, se batió el récord de fallecidos de toda la pandemia: 155 en un solo día. Pero esto no es lo peor, ya que los expertos advierten de que en las próximas semanas se podría alcanzar el pico de la tercera ola con 14.000 nuevos casos cada día.

El país se encuentra en estado de emergencia en su máximo nivel de alerta hasta el 15 de enero, aunque se prorrogará hasta el día 30 para dar cobertura legal al confinamiento. La prórroga será votada hoy mismo en el parlamento y luego serán aprobadas las medidas específicas en el consejo de ministros para poner en marcha el confinamiento.

Situación preocupante en Londres

El epicentro de la tercera ola sigue siendo Reino Unido, que el 4 de enero decretó un confinamiento general para frenar la imparable escalada de contagios del coronavirus. Temen que detrás de la oleada esté la nueva cepa más contagiosa descubierta en Kent, al sureste del país, a finales de septiembre.

La realidad es que en Reino Unido la pandemia se propaga a una velocidad increíble y ya son más de 400.000 los nuevos casos confirmados la última semana. El repunte de los contagios ha colapsado los hospitales británicos, que se encuentran en estado crítico. La directora de Atención Primaria asegura que uno de cada treinta británicos son portadores de la nueva variante del Covid, y que los sanitarios están verdaderamente preocupados por el desarrollo de la situación. 

En España aún no se ha llegado a este extremo, pero el índice de reproducción ha aumentado y eso significa que el virus circula ya con mayor rapidez que durante la segunda oleada. Si la variante británica del coronavirus se convierte en mayoritaria, es previsible que los contagios se disparen y entonces los hospitales, que ya empiezan a tener problemas, sufrirán un colapso. Entonces en Gobierno tendrá que decidir si seguir los mismos pasos que Portugal y Reino Unido.