Parte de Europa ya se prepara para la tercera ola, con más trastornos

Alemania ha detectado un aumento de las enfermedades mentales desde la pandemia por coronavirus

Un grupo de gente con una mujer empujando un carrito en primer plano paseando por la calle durante la pandemia
Un grupo de gente con una mujer empujando un carrito en primer plano paseando por la calle durante la pandemia | Àngel Ullate

La pandemia de coronavirus está causando mucha muerte y enfermedad allí por donde pasa, pero no solo por el coronavirus en sí, sino por los trastornos de salud derivados de la pandemia que están empezando a asomar. Y no nos referimos a secuelas a largo plazo del COVID-19 sino a enfermedades derivadas directamente de la situación de aislamiento social causado por el coronavirus.

En Alemania, ya se están dando cuenta de que la salud psicológica de sus habitantes está empeorando desde que en febrero empezara a solar la pandemia. Según los datos actuales del seguro médico alemán KKH, el número de registros de trastornos mentales ha aumentado ya un 80% en 2020 en comparación con el año anterior.

Impulsado por la advertencia de la Leopoldina, el gobierno alemán ha anunciado hoy una «Ofensiva por la salud psicológica» en la que se coordinan los esfuerzos de tres Ministerios, los de Sanidad, Trabajo y Familia.

El ministro de trabajo Hubertus Heil ya ha avanzado que «la pandemia va a dar lugar a muchas consecuencias psicosociales, está teniendo ya efectos sobre la salud emocional de muchas personas e ignorar esa faceta de la pandemia tendría repercusiones tanto sanitarias como económicas».

Se teme una tercera ola provocada por enfermedades mentales

Tanto es así que en el país ya se habla de una ‘tercera ola’, esta vez provocada por enfermedades mentales como depresión, suicidios, aumento de trastornos del ánimo, adicciones, etc.

Alemania constata ya un aumento de las bajas laborales por consecuencias psicológicas de la pandemia que aparecen justificadas bajo el genérico término de estrés mental, pero la complejidad de la casuística hace muy difícil una reacción a escala nacional.

El seguro de pensiones trabaja ya en programas de rehabilitación mental post-corona con un presupuesto de 400 millones de euros y el gabinete de ministros de Merkel está a punto de aprobar una partida para los proveedores de servicios sociales.

«Todos los datos apuntan a que tenemos que contar con una tercera ola, que será una ola de enfermedades mentales», asiente Katharina Domschke, directora de la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Friburgo.

A esto se le ha añadido el temor a que se disparen los suicidios, tal y como ha alertado Domschke: «Los suicidios son solo la punta del iceberg negro azabache. La soledad y el aislamiento social se han disparado, sumadas al miedo a la pérdida del empleo y el terror psicológico que desprenden las redes sociales, que aumentan el nivel general de inseguridad, estrés y miedo. Esto tiene un efecto particularmente drástico en las personas que ya padecen una enfermedad mental y son más susceptibles a ella».


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