Las angustiantes secuelas en pacientes Covid: ‘Es como volver a empezar de cero’

Las personas que padecen la ‘niebla mental’ lo describen como una gran borrachera con graves consecuencias en el día a día

Imagen de archivo de un médico con una paciente.
La Covid-19 deja graves secuelas neurológicas en algunas personas | EspañaDiario.es

Después de tantos meses batallando contra él hay algo que ha quedado claro: el coronavirus causante de la Covid-19 no es virus respiratorio al uso. La gravedad de la pandemia que estamos sufriendo radica no solo en lo contagioso que resulta el virus, sino también en las secuelas y graves daños colaterales que produce en órganos vitales.

Tras haber superado el coronavirus mucho se enfrentan a lo que se conoce como la covid persistente, una serie de consecuencias que quedan después de la enfermedad. Entre ellas están las secuelas que produce en el cerebro y la salud mental, como la llamada «niebla mental» que se traduce en mareos agudos y un despiste constante.

Es el caso de Eugenia Díez Moreno, una mujer que superó el coronavirus y ahora padece una «niebla mental» que define como una gran borrachera que hace que al volver a su trabajo se sienta como si fuera nueva: «Es como volver a empezar de cero».

Eugenia trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos, donde precisamente se contagió a finales de marzo, en pleno pico de la pandemia. Con 42 años y sin patologías previas, empezó a notar presión en el pecho, dolor de cabeza, febrícula, cansancio y falta de concentración. Siete meses después muchos de los síntomas persisten, y lo peor son los daños neurológicos.

Empezó a notar que algo no iba bien cuando al hacer la actividad que más le gusta, leer, se dio cuenta de que le costaba avanzar una página: «era imposible concentrarme». Luego se asustó al ver que pasaba un mes y el problema no desaparecía. Ahora dice que tiene dificultades para encontrar las palabras adecuadas y sufre despistes constantes. 

Esto le afecta en las cosas más cotidianas. «Volver a conducir es como cuando acabas de salir de la autoescuela, tienes que pensar en todo: dónde está el freno, cómo meter la marcha», explica. Cuando volvió al trabajo, se sentía como «recién salida de la facultad». Explica que tiene que hacerlo todo con mucha atención y al final termina agotada. 

Las consecuencias de la «niebla mental» se traducen en pequeños despistes diarios como coger el ratón del ordenador en vez del inhalador o dejar el mando de la tele en el cesto de la ropa y poner coses de la nevera en el lavaplatos. Eugenia se lo toma con humor y lo llama «covidiadas».

Sin embargo es un problema más grave de lo que parece y que afecta cada vez a más gente. Por eso existen ya numerosos asociaciones como Covid19PersistenteMadrid, Long Covid ATS o Asociación SAL Covid Persistente España. Su objetivo es apoyar a las personas que sufren este tipo de trastornos.

Un mensaje esperanzador

Los problemas derivados de la Covid-19 que persisten en el tiempo afectan de diferente manera a las personas. «Estás tres o cuatro días bien y de repente vuelves a recaer y te levantas como si te hubieras tomado tres botellas de vino», explica Silvia, otra afectada: «Nos nos sentimos estigmatizados, estamos luchando contra la persistencia del virus y las nuevas olas que impiden que nos deriven al neurólogo». 

«Pedimos respeto y que no se nos estigmatice, nos tratan como a gente deprimida, como si estuviéramos somatizando la enfermedad. Necesitamos la ayuda y la comprensión social hasta que pongan nombre a las secuelas crónicas de la enfermedad», explica Silvia. 

Los expertos tranquilizan diciendo que se está haciendo un esfuerzo investigador importante. El neurólogo Juan Carlos García-Moncó hace un llamamiento: «Hay que estudiar a cada paciente de forma individual y lanzar un mensaje esperanzador porque en la mayoría de los casos la evolución es favorable y estos síntomas terminan desapareciendo».


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