Castilla y León: Otra zona de la comunidad será también confinada

La Junta lo ha confirmado a la vez que anunciaba el levantamiento de un confinamiento en otro municipio

Una terraza con el camarero y los clientes usando mascasrilla durante la pandemia
Esta localidad se confinará también a partir del 6 de octubre | GTRES

La Junta de Castilla y León añadió finalmente a la localidad de San Andrés del Rabanedo, en la provincia de León, al confinamiento perimetral ya anunciado en las ciudades de León y Palencia ante la evolución de la pandemia por la COVID-19. Los 30.000 habitantes de este municipio muy próximo a la capital leonesa se suman a los más de 200.000 de las dos capitales que sufrirán restricciones en la movilidad a partir de este miércoles. 

La adopción de estas acciones responde a que estos municipios cumplen con los criterios establecidos para la puesta en marcha de estas medidas, con incidencias acumuladas superiores a los 500 casos por cada 100.000 habitantes, más de un diez por ciento de pruebas PCR positivas en los últimos días y un nivel de ocupación de los servicios de UCI superior al 35 por ciento.

En el caso de la capital leonesa, al superar los 100.000 habitantes, esta intervención entra plenamente en las circunstancias indicadas en la modificación de la Declaración de actuaciones coordinadas en Salud Pública para responder a la situación de especial riesgo derivada del incremento de casos positivos por la COVID-19, aprobada la semana pasada por el Ministerio de Sanidad, explica la Junta a través de un comunicado remitido a Europa Press.

Por su parte, en Palencia y en San Andrés del Rabanedo y atendiendo a su ámbito competencial, la Consejería de Sanidad adopta medidas semejantes a las de León, ya que si bien no cumplen con ese criterio poblacional, parece "lógico" la implementación, también en municipios menores de 100.000 habitantes, de intervenciones análogas con las que afrontar una situación epidemiológica y asistencial proporcionalmente equivalente a la descrita en la Orden comunicada ministerial.

La decisión de la Autoridad sanitaria autonómica fue traslada ayer por la mañana a los responsables municipales de León, San Andrés del Rabanado y Palencia y a la Delegación del Gobierno, para su conocimiento y con el fin de recabar su cooperación en la vigilancia, inspección y control del cumplimiento de las mismas, incluyendo la colaboración de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado

Las medidas entrarán en vigor a las 00.00 horas del miércoles, 7 de octubre, tras la publicación este martes en el Boletín Oficial de Castilla y León de las respectivas órdenes de la Consejería de Sanidad, en las que se recogen las actuaciones preventivas sanitarias para la contención de la pandemia en esos tres municipios, limitaciones que la Administración autonómica someterá a oportuna ratificación judicial.

Las actuaciones previstas se centran en la limitación de la movilidad de los habitantes de los municipios afectados respecto a otros territorios y en restricciones del contacto social, además otras intervenciones específicas referidas a aforos máximos, distancias y horarios, con el fin de reducir los índices de transmisión del SARS-CoV-2 y evitar nuevos contagios y brotes de la enfermedad, ingresos hospitalarios y fallecimientos.

El plazo inicialmente previsto para estas acciones es de catorce días desde su entrada en vigor, es decir, hasta el 20 de octubre inclusive, concluye el comunicado.

Levantan el confinamiento en Pesqueras de Duero

El municipio vallisoletano de Pesquera de Duero recupera este martes la normalidad después de permanecer 14 días de confinamiento, según señalan fuentes de la Consejería de Sanidad a Europa Press.

Hay que recordar que la Consejería de Sanidad publicó el pasado lunes, 21 de septiembre, en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), nuevas medidas sanitarias preventivas para la contención de la COVID-19 en la localidad.

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo 2 de Valladolid no ratificó el pasado día 17 las medidas sanitarias contenidas en la Orden SAN/851/2020 (16 de septiembre) por la que se adoptaban medidas sanitarias preventivas para la contención del COVID-19 en el municipio de Pesquera de Duero.

En su auto, el juez señalaba que las medidas adoptadas no guardaban la más mínima relación, «no tenían la más mínima justificación técnica» y añadía que «un informe de situación epidemiológica, por muy bueno y completo que sea (y este no lo es), debe sustentar cada una de las decisiones que se toman. Y nada de esto se ha hecho».

Sanidad explicó que la Orden publicada el 21 de septiembre justifica estas medidas ante el «incremento significativo» del número de casos por COVID 19 en Pesquera de Duero, una tendencia al alza que comenzó en la semana epidemiológica 35 (del 24 al 30 de agosto), con un pico máximo hasta el momento en la semana 37 (del 7 al 13 de septiembre) y un total de tres brotes notificados.

La Consejería insistía en que era preciso adoptar medidas de prevención ante la evolución de la situación epidemiológica descrita en el informe de Salud Pública y con el objetivo de evitar la «posible expansión descontrolada de la COVID-19» y contener la «transmisión comunitaria» de la enfermedad en Pesquera.

Estas medidas afectaban a la movilidad y a la circulación de las personas y al desarrollo de diversas actividades que, por sus características, puedan favorecer la propagación del virus.

Unas medidas que, finalmente, fueron ratificadas el 24 de septiembre por la Sala de lo Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL), con sede en Valladolid.


Comentarios

envía el comentario