primer plano de las manos de una sanitaria manipulando una prueba pcr para el coronavirus

La OMS lanza un serio aviso tras lo ocurrido los últimos días

Hans Kluge pide endurecer las restricciones para cortar la transmisión del virus tras la aparición de nuevas variantes

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se reunió ayer de urgencia para evaluar la grave situación de la nueva oleada de contagios en el mundo. La preocupación se centra en lo que está sucediendo en Europa, con la tercer ola desatada, pero también en la aparición de dos nuevas cepas en Estados Unidos

Estas mutaciones se suman a las tres nuevas variantes de coronavirus aparecidas en las últimas semanas. Se trata de cepas más contagiosas de coronavirus que ponen en riesgo la lucha contra la pandemia y la eficacia de las vacunas a largo plazo.

Por eso el director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Europa, Hans Henri P. Kluge, ha pedido a los países europeos intensificar las medidas de prevención contra el coronavirus. Su llamamiento responde a la preocupación ante las elevadas tasas de transmisión que se están registrando en la actualidad.

El epicentro de la pandemia es ahora mismo el Reino Unido, hacia donde se centran todas las miradas por la difícil situación que está atravesando. El país aplicó hace más de una semana un confinamiento total, aunque más suave que el de la primera oleada en marzo de 2020, y está registrando cifras de más de 1.500 fallecidos diarios.

Kluge admite que aún es pronto para determinar a qué se debe el repunte tan acusado de nuevos casos en Europa. Unos sospechan que puede ser debido a las fiestas de Navidad, otros se inclinan por pensar que la nueva variante de coronavirus más infecciosa está detrás de la tercera ola. Algunos creen que es una combinación de varios factores a los que se suma el descenso de las temperaturas y el cansancio de la población.

Lo que sí tiene claro el alto mandatario de la OMS es que «la transmisión en toda la región europea se ha mantenido con tasas muy elevadas». En su valoración mencionó la aparición de las nuevas cepas del coronavirus, como la variante británica. Reconoció que generan una gran preocupación, porque aunque no provocan cuadros más graves de la enfermedad, sí tienen una mayor transmisibilidad, que se puede traducir en más ingresos y más fallecidos. 

La petición de Hans Kluge a los países es que extremen las medidas para afrontar la aparición de nuevas cepas de coronavirus, que ponen en riesgo las estrategias globales de prevención. La OMS teme que la nueva variante más contagiosa tenga un impacto en los servicios sanitarios que ya están saturados en muchos lugares.  

280 millones de personas confinadas

El año pasado se confirmaron más de 26 millones de contagios de coronavirus en Europa y más de 580.000 muertes. Las cifras siguen aumentando en 2021, a pesar de que ya ha empezado la campaña de vacunación. Esta era la gran esperanza para acabar con el Covid-19 cuanto antes, pero la tercera ola ha llegado batiendo todos los récords. Por eso 280 millones de personas se encuentran ya sometidas a confinamiento total. 

«Son las medidas básicas, con las que todos estamos familiarizados, las que deben reforzarse para reducir la transmisión, aliviar la tensión asistencial y salvar vidas», ha dicho Hans Kluge, que recomienda «reforzar el uso generalizado de mascarillas, limitar el número de reuniones sociales, el distanciamiento físico y el lavado de manos, e impulsar los sistemas de prueba y rastreo adecuados, apoyar las cuarentenas y el aislamiento, así como garantizar la vacunación a la población». 

Petición expresa de la OMS

Una de las peticiones expresas de la OMS consiste en aumentar la secuenciación genómica del virus y compartir la información con el resto de países. Esta es la clave para detectar las nuevas variantes de coronavirus y actuar con rapidez.

Kluge ha informado de que el 95% de los 23,5 millones de dosis administradas a nivel mundial se han puesto en 10 países, y que hasta ahora 31 países de la región europea han empezado a implementar campañas de vacunación. Pero el suministro limitado de dosis y la carga cada vez mayor de los sistemas de salud compromete el ritmo de vacunación. Por eso es vital priorizar la vacunación de la fuerza laboral de salud y de los que están en mayor riesgo en las comunidades.