Lo que dice ahora la OMS sobre los confinamientos que puede cambiarlo todo

El responsable de coronavirus en Europa habla por primera vez de evitar los confinamientos porque hace a la gente más pobre

Varias personas en una terraza de la Plaza del Castillo de Pamplona.
Según el mandatario de la OMS, los confinamientos producen un grave daño a la sociedad | España Diario

Hasta ahora, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se había significado como uno de los grandes apoyos de los que defienden el confinamiento y las restricciones más duras para frenar los contagios, enfrente de aquellos que piden una mayor normalidad para combatir la pandemia causando el menor daño posible a la economía.

Hace solo unos días, el representante de la OMS en Europa, Hans Kluge, cargó duramente contra la estrategia de dejar que los no vulnerables hagan vida normal para así alcanzar la inmunidad de grupo. Sin embargo, otro colega suyo dice ahora que los confinamientos tienen graves consecuencias y recomienda no aplicarlos.

Davida Nabarro, encargado de la OMS para el coronavirus en Europa, ha pedido a los gobiernos que no utilicen el confinamiento como método principal para la propagación del Coronavirus, ya que «sólo tienen una consecuencia que nunca hay que menospreciar, y es hacer que la gente pobre sea mucho más pobre».

«El único momento en el que creemos que un confinamiento está justificado es para ganar tiempo para reorganizar, reagrupar y equilibrar los recursos y proteger a los trabajadores de la salud que están agotados», ha dicho Nabarro, que también ha pedido planes de rastreo y hospitalización a los gobierno para luchar contra el coronavirus

El alto representante asegura que la OMS no aboga por los encierros como el principal medio de control del virus, a pesar de que hace unos días su colega Hans Kluge fue muy duro contra la estrategia de permitir normalidad entre la población no vulnerable: «Yo no acepto que la gente mayor sea sacrificada de esta forma».

La disputa nace de un enfoque radicalmente opuesto entre dos sectores. Uno pide poner por delante la salud antes de la economía, permitiendo las medidas más restrictivas si es necesario para frenar los contagios y evitar el colapso del sistema sanitario. Otro sector antepone la economía y es partidario de permitir una relativa normalidad protegiendo a los más vulnerables.

Los partidarios del confinamiento critican que dejan que los no vulnerables hagan vida normal sigue suponiendo un peligro para los vulnerables, porque en la convivencia diaria pueden acabar contagiando a los demás. Sin embargo, los contrarios a las restricciones temen que el desastre epidemiológico acabe trayendo consigo también un desastre social y económico.

Un debate abierto en Madrid

El Gobierno de España se sitúa en el grupo de los partidarios de las restricciones, mientras que la tesis opuesta la encontramos en la Comunidad de Madrid, tal y como se ha visto en el pulso que han mantenido estos días ambas administraciones. Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la comunidad, ha advertido que un nuevo confinamiento sería la muerte para Madrid, mientras que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recordado en más de una ocasión que la vida es más importante que la economía, porque sin personas no hay actividad económica.

La OMS parecía alinearse sin titubeos al lado de los partidarios de las restricciones duras y los confinamientos que, además, parece ser una mayoría de la comunidad científica o, cuanto menos, la más influyente. 

Pero las últimas declaraciones de Nabarro lo cambian todo. Sus palabras llegan pocos días después de que un grupo de más de 2.000 científicos presentaran la Gran Declaración de Barrington, un documento que pide acabar con los confinamiento por el daño irreparable que producen, y llevar a cabo una protección enfocada, consistente en proteger a los más vulnerables y dejar que el resto de la población haga vida normal.


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