Una mujer mirando el móvil en la calles de Wuham

La OMS en el laboratorio sospechoso de Wuhan: 'Tenemos datos que nadie ha visto antes'

La expedición organizada por el organismo internacional entra al recinto del P4 en busca de respuestas

A mediados de enero llegaba a Wuhan una expedición con especialistas de la OMS que pretendían buscar una respuesta a la cuestión más teorizada sobre la pandemia, y es la que pregunta la procedencia del coronavirus. Desde inicios de esta semana, esta serie de investigadores se han puesto a trabajar en los laboratorios P4, que saltaran a la fama por la mención reiterada del expresidente de los EEUU, Donald Trump.

En el Instituto de Virología de Wuhan, enclavado en un polígono industrial a las afueras de la ciudad donde todo se inició, o al menos donde se reportó, todas las investigaciones siguen el mandato de la doctora Shi Zhengli. Este centro almacena Covid de murciélagos, entre ellos uno similar en un 96,2% a la cepa principal que ha afectado a medio mundo.

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Los expertos han llegado esta misma mañana a las puertas del recinto, donde una nube de medios se agolpaba para conocer las intenciones del grupo y la misión verdadera de la comitiva. «Esperamos con ilusión tener un día muy productivo y preguntar todas las preguntas que haga falta» ha comentado Peter Daszak, virólogo estadounidense al medio 'ABC'. Y es todo el mundo, literalmente, tiene un ojo puesto en lo que pueda pasar en China.

Qué es el laboratorio P4

Este enclave tecnológico está rodeado por cámaras de seguridad en todo su entorno, con una fachada se asemeja más a un centro penitenciario que a un recinto de investigación. Posee una torre central que cubre los 3.000 metros cuadrados elevados en cinco plantas, y que, según la agencia 'France Presse', conserva el mayor banco de virus de Asia con más de 1.500 cepas que se distribuyen entre este, y otro laboratorio cercano, el P3.

Las referencias numéricas se refieren a las medidas restrictivas adscritas que presenta cada uno, el P4 posee la máxima peligrosidad, y por lo tanto las mayores medidas de control. Este instituto es obra de un acuerdo firmado entre China y Francia en 2004, tras la epidemia del SARS, y construido con el objetivo de combatir nuevas enfermedades infecciosas.

Cuenta con un presupuesto de 39 millones de euros, el asesoramiento de Francia y la firma bioindustrial Institut Merieux. El exministro galo, Bernard Cazeneuve, fue el encargado de inaugurarlo en 2017. El año siguiente se abrieron sus puertas y desde entonces ha colaborado con otros centros de investigación a nivel mundial, entre ellos el Centro Internacional de Investigación e Infecciones de Francia o el Laboratorio Nacional de Gavelston, en Texas.

En su interior existen 37 grupos de investigación en disciplinas como la virología molecular, la inmunología, la microbiología analítica de patógenos, agrícola o medioambiental. Además, es un centro especializado de los coronavirus en murciélagos, ya que la doctora Shi Zhengli fue quien brindó a la luz el SARS en 2002, y le atribuyó su procedencia a los murciélagos de una cueva en la provincia de Yunnan.

Este patógeno había mutado en las civetas que se comían en un mercado de Cantón y posteriormente recayó en el ser humano. Este precedente se suma a la coincidencia del 96,2 por ciento del nuevo Covid a su antecesor, por ello la vinculación con el mercado de Huanan en Wuhan, donde se cocinaban especies salvajes.

El origen 

La mayoría de casos determinados en el primer foco procedían de este mercado callejero, por lo que toda la comunidad internacional señaló la causa de la mutación del virus en especies conservadas en pésimas condiciones higiénicas. Aunque esta hipótesis ha sido refutada por investigadores en el medio 'The Lancet', en el que aseguran que el primer paciente de coronavirus había enfermado el 1 de diciembre de 2019.

Este caldo de cultivo dio lugar a una serie de teorías conspiranoicas que han llevado a miles de especies a estar involucradas, y prácticamente en la totalidad de los casos, sin presentar prueba alguna. Lo que está claro es que la visita de este grupo de expertos a las instalaciones del P4, tiene a medio mundo esperando una respuesta, de una pregunta que ha sido formulada hace más de un año y sobre la que todo el mundo ha opinado.