Imagen de unos jóvenes trabajando con el ordenador

La nueva definición de 'contacto estrecho' va a cambiar las rutinas de los españoles

Sanidad acepta la transmisión aérea del virus que ha llevado a establecer una definición más restrictiva de lo que es un contacto estrecho

Desde el inicio de la pandemia, el concepto de «contacto estrecho» ha sido una de las claves para armar las estrategias de la lucha contra el coronavirus. En la última actualización de la «Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de Covid-19», Sanidad aclaró qué es un contacto estrecho, pero esta definición puede cambiar.  

Según el documento, se considera un contacto estrecho a «cualquier personas que haya estado en el mismo lugar que un caso, a una distancia menor de 2 metros y durante más de 15 minutos». Esto implica que en una oficina con un positivo, solo estarían en riesgo los empleados que estén a menos de dos metros de él y durante un cuarto de hora seguido. 

El problema de la definición es que fue establecida en el mes de febrero, cuando no se habían descubierto muchas de las claves que ahora tienen los científicos sobre la transmisión del nuevo coronavirus. En particular sobre la transmisión aérea, por aerosoles, que España acaba de reconocer de forma oficial por primera vez.

Una institución pionera en ese reconocimiento es el Centro de Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, que acaba de publicar en su boletín semanal un caso que cambia por completo lo que se entendía hasta ahora como cambio estrecho.

Según la nueva definición, se considera un contacto estrecho el que pasa 15 minutos con alguien infectado a lo largo de 24 horas, aunque sea en intervalos breves. Por lo tanto, en un espacio cerrado con un positivo 

A partir de ahora, se considera que un contacto estrecho es aquel que pasa 15 minutos con alguien infectado a lo largo de 24 horas, aunque sea en periodos breves. Con el ejemplo de la oficina, no hace falta estar sentado a menos de dos metros para ser contacto estrecho: dos encuentros en el baño, en la cocina o en la fotocopiadora serían suficientes.

Un ejemplo práctico

Para establecer ese baremo, el CDC se basa en el caso de un oficial de un correccional en Vermont que contrajo el coronavirus en contactos múltiples y breves con seis internos que estaban contagiados.

Las interacciones tuvieron lugar mientras los presos aguardaban los resultados, y cuando el funcionario fue diagnosticado de Covid-19 los responsables de salud revisaron las cámaras de seguridad para ver cuánto tiempo había tenido contacto con los afectados. Las imágenes no dejaban lugar a dudas: jamás pasó 15 minutos seguidos con ninguno de ellos, llevaba siempre mascarilla y protectores oculares, y la suma de todas las interacciones era de 17 minutos.

El estudio añade más evidencias al hallazgo científico sobre la transmisión aérea del coronavirus, que establece el elevado riesgo de contagio de gotitas minúsculas que expulsa una persona contagiada al hablar, toser o estornudar, y que quedan suspendidas en el aire durante varias horas y más de metro y medio de distancia.

Sanidad podría incluir próximamente esta nueva consideración de contacto estrecho que supondría una limitación mucho más rigurosa del contacto entre las personas en espacios cerrados.