primer plano de las manos de una sanitaria manipulando una prueba pcr para el coronavirus

Otra variante del coronavirus siembra la preocupación: 'Es más contagiosa'

La nueva cepa está detrás de una segunda ola que ha dejado un millón de contagios en Sudáfrica la semana pasada

Europa sigue en alerta por la rápida propagación de la cepa británica del coronavirus que ya ha llegado a 18 países, incluida España. Las autoridades tratan de adaptar las restricciones al alto nivel de contagio de esta nueva variante, mientras los expertos advierten que no será la única mutación. Otra, la de Sudáfrica, podría ser más peligrosa de lo que parece.

La cepa británica ha atraído toda la atención y ha hecho que nos olvidemos de otra aparecida casi al mismo tiempo. Se trata de una variante del coronavirus surgida en Sudáfrica que podría ser más contagiosa de lo que se pensaba hasta ahora.

Las autoridades sanitarias del país descartaron hace días que se tratara de una variante más contagiosa de la del Reino Unido. Quisieron así desmentir las informaciones del ministro de Sanidad británico, Matt Hancock, que aseguró que la cepa sudafricana era más peligrosa que la del Reino Unido. 

El inmunólogo canadiense John Bell ha advertido de que la cepa sudafricana se extiende más rápidamente que la británica, y podría afectar a las vacunas. Según el científico, la gran cuestión es saber si la nueva variante «superinfecciosa» puede ser prevenida con las vacunas que se están desarrollando y administrando en todo el mundo. 

John Bell es investigador de la Universidad Oxford, precisamente una de las instituciones que lleva a cabo el desarrollo de la vacuna del coronavirus. En su opinión, la variante sudafricana es «más preocupante» que la británica porque es más infecciosa. «La mutación asociada con Sudáfrica presenta cambios verdaderamente sustanciales en la estructura de la proteína».

No afectará a las vacunas, por ahora

La última mutación observada en el coronavirus no supone una mayor letalidad del virus, pero sí una mayor capacidad de contagios. Se trata de una modificación de la proteína que se encuentra en la espiga con la que el virus se adhiere a la célula, y que le permite replicarse para seguir infectando otros organismos.

El científico canadiense cree que este cambio es más sustancial en la variante sudafricana y que el gran reto será observar si afecta a las vacunas. Sobre ello, ha asegurado que «es poco probable que esas mutaciones desactiven los efectos de las vacunas por completo, creo que tendrán un efecto residual sobre ellas».

Su pronóstico es optimista: «tener una nueva vacuna puede llevar un mes, o seis semanas, así que debemos estar tranquilos, todo irá bien». Pero el inmunólogo avisó de que «podríamos ser cazados en el juego del gato y el ratón» si aparecen nuevas variantes. 

Su pronóstico va en la línea de lo que han afirmado muchos expertos. Las nuevas mutaciones no suponen un riesgo para las vacunas ahora mismo, pero si el coronavirus aumenta la velocidad con la que modifica su estructura puede que acabe escapando de los anticuerpos de las vacunas, y entonces harían falta nuevas dosis cada año.

La punta del iceberg

La variante sudafricana del coronavirus, la 501.V2, apareció justo antes de las Navidades. Los expertos descartan que sea más letal que la actual variante, pero sí más contagiosa, ya que está detrás de una segunda ola en espiral que ha dejado un millón de casos en Sudáfrica la semana pasada. Dos casos fueron descubiertos en Reino Unido, aunque los expertos advierten que podrían ser solo la punta del iceberg.

El profesor de biología molecular de la Universidad de Warwick, Lawrence Young, asegura que «si esta variante es tan transmisible como sugieren los datos, entonces los pocos casos que han aparecido últimamente serán solo la punta del iceberg». En su opinión, «se ha identificado en un par de personas, pero va a haber más, seguro». 

El experto ha asegurado que «algunos casos serán de personas que lo propagarán en el Reino Unido, y otros serán de otras introducciones de Sudáfrica». Por eso ha pedido mantener todas las precauciones posibles y no levantar las restricciones.