Personal sanitario entrando una camilla en un hospital para el coronavirus

‘La nueva cepa británica será más letal que la primera y la segunda ola’

Un informe del consejo de expertos del Gobierno británico advierte que habrá más hospitalizaciones y más fallecidos

La nueva cepa de coronavirus descubierta en el sureste de Reino Unido está causando cada vez más preocupación. Tras la confusión inicial, las autoridades sanitarias británicas confirmaron el potencial peligro que entraña esta nueva variante. Ahora, el Gobierno británico lo deja claro: la nueva cepa será más letal.

El Grupo Asesor Científico para Emergencias (SAGE) del Gobierno británico cree que la nueva cepa de coronavirus provocará incluso más muertes que la primera y la segunda ola. Estas son las premisas con las que trabaja el equipo de expertos, que mantienen los confinamientos ya establecidos para 24 millones de habitantes de la región.

Hasta ahora habíamos escuchado la opinión de los expertos e incluso de la Organización Mundial de la Salud. El estudio preliminar sobre la nueva variante del SARS-CoV-2 en el Reino Unidos es significativo, y estima que «la mutación VOC 202012/01 es un 56% más contagiosa que las variantes preexistentes del SARS-CoV-2».

Según el informe, no se han encontrado evidencias de que la mutación dé lugar a una variante más severa o letal de la enfermedad. Sin embargo, «es probable que el incremento en la transmisibilidad provoque el aumento en la incidencia», y prevé que «las hospitalizaciones y muerte por Covid-19 alcanzarán tasas más elevadas en 2021 que las observadas en 2020». 

El informe, aún sin revisar, prevé que esto suceda incluso a pesar de las restricciones puestas en marcha antes del 19 de diciembre. El Gobierno británico ha impuesto confinamientos perimetrales en la región donde se descubrió la cepa de coronavirus el pasado 20 de septiembre, un cierre que afecta a 24 millones de personas.

Nuevas restricciones

Los expertos más optimistas consideran que si esta cepa fuera verdaderamente más contagiosa ya se habría notado en un aumento mucho más elevado de casos. También en los países donde ya circula la cepa. Otros, sin embargo, llaman a la prudencia y recomiendan a las autoridades tomar las medidas oportunas hasta conocer el alcance real.

Por eso, el Gobierno ha aplicado nuevas medidas. A partir del sábado, el 43% de la población inglesa no podrá desplazarse ni reunirse en domicilios, excepto situaciones de necesidad. Los investigadores aplauden las medidas, pero creen que no será suficientes. Piden una actitud más determinada, con restricciones más duras.

Según el equipo de expertos, «nuestras estimaciones sugieren que es improbable que las medidas de control implementadas en Inglaterra en noviembre de 2020 reduzcan la tasa de reproducción efectiva por debajo de 1, salvo que las escuelas primarias, secundarias y universidades cierren también».

Su pronóstico es que «la incidencia del virus resurgirá cuando se levanten las medidas de control», y por ello piden la máxima prudencia en una situación que consideran límite. Además, creen que es el momento de acelerar la campaña de vacunación.

Acelerar la vacunación

Reino Unido fue el primer país en empezar la vacunación contra el coronavirus. Fue hace dos semanas, con las primeras inyecciones a la población vulnerable. Se calcula que un 0,74% ya ha recibido la vacuna de Pfizer. Pero los expertos advierten que el ritmo es muy bajo y no bastará para frenar la nueva ola con la nueva cepa.

Los científicos piden acelerar la distribución de la vacuna para que esta tenga un impacto apreciable en la situación de los hospitales. Los expertos temen que el aumento acelerado de los pacientes de Covid-19 de la nueva ola será mayor que el ritmo de inmunizaciones que se pueda proveer con la vacuna. Si esto sucede, habrá un problema.

Lo que queda claro es que la nueva cepa presenta un nuevo reto a la comunidad científica y a las autoridades. Reino Unido lleva ya 68.307 muertos por coronavirus en lo que va de pandemia. Una cifra que se quedaría corta si se cumplen los peores presagios. La apelación de los científicos a los Gobiernos es de máxima urgencia.