Nueva alerta en España: 'Lo estamos haciendo mal con amigos y familiares'

Un estudio alerta del mal uso de la mascarilla en entornos familiares y de confianza

Dos personas con mascarillas sentadas en bancos de Barcelona
Un estudio revela que usamos mal la mascarilla | Europa Press

Un estudio del grupo de investigación Biocomsc de la Universitat Politècnica de Catalunya ha concluido que la mayoría de la población hace un uso adecuado de las mascarillas en las situaciones en que interactúan con desconocidos pero abandonan este hábito cuando se encuentran con personas de confianza.

Este relajamiento de las medidas de prevención en presencia de personas en las que se confía explicaría la razón por la cual la mayoría de focos de contagios se están iniciando a partir de reuniones de familiares y grupos de amigos. El elevado número de brotes que se producen en entornos sociales dificulta el control de la epidemia, tal y como alertó el mismo Fernando Simón recientemente.

Este estudio también respondería a la incógnita de por qué España está a la cabeza de Europa en cuanto a contagios si todos llevamos mascarilla por la calle. Así lo explicaba Enric Álvarez ayer, autor principal del estudio, «concluyendo sobre la mascarilla que no la llevamos como deberíamos».

En la calle sí llevamos mascarilla, pero no en entornos 'de confianza'

El trabajo ha sido realizado en Barcelona analizando el comportamiento de los ciudadanos en calles, supermercados, parques y terrazas de bares y restaurantes.

Donde más habitual ha sido el uso de mascarillas ha sido en supermercados, que son entornos cerrados en los que se interactúa con desconocidos; allí la llevan el 94% de las personas. En las calles y en espacios abiertos, también resultó ser muy habitual el uso de mascarilla, aunque el porcentaje bajaba a un 71%.

Pero el uso correcto de la mascarilla cayó en picado estando con personas que conocemos como puede suceder en parques públicos o restaurantes.

En los parques públicos, donde observamos reuniones familiares y de amigos al aire libre, la llevaban el 8% de media, y en las terrazas de bares y restaurantes, solo el 2%. «De las 913 personas que observamos en terrazas, solo 17 llevaban mascarilla. Y cinco de ellas eran de la misma familia y estaban sentadas en la misma mesa», advierte Álvarez.

No hay datos sobre el uso de mascarillas en domicilios privados pero  «probablemente no es más alto que en los parques», ha razonado el investigador, advirtiendo de los riesgos que corremos actuando de esta manera:

«Hay más riesgo de transmisión del virus cuando estamos hablando con otras personas en una terraza o en un parque que cuando caminamos por la calle. Reducir el riesgo de contagio cuando hablamos es precisamente uno de los objetivos de llevar mascarilla», ha finalizado.

 

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