Un camarero sirviendo mesas con la mascarilla

Una comunidad pone fecha al final de sus restricciones más duras

Hace semanas que es una de las que más medidas ha tomado

La mejora de la situación epidemiológica parece que se empieza a notar en buena parte de España y esto empieza a animar a los gobiernos autonómicos a relajar sus medidas para frenar el virus. Es el caso de Murcia que se ha marcado una fecha para aliviar algunas de sus restricciones «más duras»: una vez haya pasado el puente de diciembre. 

La consejería de Salud plantearía entonces pasar a la fase 1 de riesgo. Esto podría implicar el final del cierre perimetral y permitir la movilidad entre municipios, además de flexibilizar el cierre actual de la hostelería. Lo confirmaba el portavoz del Comité de Seguimiento del Covid en la Región, Jaime Pérez: «Según los datos que vamos teniendo, podría ser así». 

Eso sí, pedía ser cautos porque «no sabemos cómo va a evolucionar» la situación epidemiológica esta semana. Se mostraba optimista con que se pueda mantener la buena evolución vista en las últimas tres semana. Todo dependerá de «la actitud responsable que tengamos». Insistía en que lo más fácil de hacer está «al alcance de nuestras manos, con el uso de mascarillas en todo caso, especialmente en bares y terrazas, quitándonosla solo para la ingesta de comida y bebida». 

Ha hecho un balance de la mejora de la situación en la región. Ha recordado como la incidencia de casos por 100.000 habitantes a 14 días ha bajado de 478 a 267. Un 75% desde el puente de noviembre. Además sigue desciendo el número medio de ingresos totales y en las UCI. Y aunque se sigue en fase 2 de riesgo asistencial, cada vez «nos vamos acercando progresivamente a los umbrales de la fase 1, es decir, de menor carga asistencial para el sistema sanitario».

Cierta flexibilización en bares y restaurantes desde el miércoles

Pero lo que no tendrá que esperar es la apertura de terrazas en buena parte de la región. Así a partir del miércoles reabren en hasta 40 poblaciones. Quedan fuera los cinco municipios en un nivel de alerta extremo:  Yecla, Totana, Los Alcázares, Torre Pacheco y San Javier. Estos debería bajar su incidencia de  500 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días.

De momento, los municipios en riesgo alto, aquellos que tienen una tasa de entre 250 y 500 podrán abrir las terrazas al 75 por ciento, siempre cumpliendo con las estrictas medidas de seguridad. Las poblaciones que se ven afectadas son: Ceutí, Lorca, Cehegín, Abanilla, Alhama de Murcia, Archena, Puerto Lumbreras, Caravaca de la Cruz, Calasparra y Jumilla.

Eso sí, hay dos excepciones entre los municipios de riesgo extremo. Aledo y Albudeite podrán abrir terrazas al tener menos de 10.000 habitantes y pese a su alta incidencia. En el caso del primero, los datos se produjeron tras un brote familiar que se da por controlado. Aunque Salud advertía que «es previsible que la tasa crezca en esta localidad en los próximos días porque se están haciendo pruebas». 

Los poco más de 1.300 habitantes de Albudeite también podrán volver a disfrutar de las terrazas de sus bares. Y es que aunque también se encuentra en nivel de alerta extrema todo los casos se han concentrado en «un brote familiar de seis personas». 

Aquellos municipios que están dentro del nivel medio-alto de alerta podrán abrir al 100% sus terrazas a partir del miércoles. Estos son:  Ojós, Librilla, Ricote, Beniel, Lorquí, Campos del Río, Bullas, Ulea, Abarán, Villanueva, Fortuna, Moratalla, Santomera, Cartagena, Pliego, Molina de Segura, Las Torres de Cotillas, Alguazas, Murcia, Águilas, Alcantarilla, Fuente Álamo, La Unión, Mula, Cieza, Mazarrón, Blanca y San Pedro del Pinatar.