Sanitario en un laboratorio realizando pruebas

Los motivos por los que la 3ª ola de Covid se ha descontrolado en toda España

Los expertos aseguran que la clave está en la movilidad

La tercera ola del coronavirus en España está completamente descontrolada y ya se han superado picos máximos nunca antes alcanzados, ni en la primera ola ni en la segunda. El pasado viernes, 15 de enero, por ejemplo, nuestro país registró su pico máximo de nuevos contagios (más de 40.000), su pico máximo de contagios en 24 horas (más de 16.000) y su incidencia acumulada más alta (575 casos por cada 100.000 habitantes). 

Ante estos datos, muchos expertos insisten en la necesidad de que se tomen restricciones comunes en todo el país, a diferencia de lo que ocurre actualmente, con cada comunidad imponiendo las restricciones que cree convenientes según su situación actual. Este hecho, a la larga, lo que provoca es que haya 19 sistemas de restricciones diferentes en el país dependiendo de la zona en la que se esté, y hace que las cifras suban y bajen en todas partes con distintos tiempos. 

Estanislao Nistal, virólogo y profesor de Microbiología en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, cree que debería haber un denominador común en todo el país, especialmente cuando todas las autonomías están en riesgo extremo y casi todas las provincias superan los 250 casos por cada 100.000 habitantes que Sanidad marcó como línea roja. 

La falta de medidas comunes, según Nistal, ha acabado perjudicando a territorios que tenían mejores cifras de Covid-19 cuando otras autonomías vivían lo peor de la pandemia. El primer ejemplo que da el experto es el de Madrid y Asturias, dos comunidades duramente golpeadas por la segunda ola, pero en tiempos diferentes.

Madrid, Asturias, Baleares y Extremadura: Cómo la pandemia se acaba disparando en todas partes, aunque a distinto ritmo

Mientras los casos empezaban a subir en Madrid, el Principado contaba con una de las incidencias más bajas del país. Esto hizo que el centro de España impusiese unas restricciones más duras, como cierres perimetrales en algunas zonas, mientras que las medidas en Asturias eran más suaves, lo que hizo que su población se relajase.

Como era de esperar, Madrid acabó controlando la segunda ola y empezó a mejorar sus datos mientras el resto del país empeoraba, y Asturias pasó de ser la comunidad con menor incidencia, salvo Canarias, a una de las que tenía peor incidencia. Además, fue una de las regiones cuyo sistema sanitario sufrió más tensión hospitalaria. 

Y lo mismo está pasando con la tercera ola. Baleares logró ser una de las regiones con mayor control de la pandemia en la segunda ola, pero tras el Puente de la Constitución, mientras el resto de autonomías relajaban medidas por la buena evolución de los datos, el archipiélago empezó a aumentar las suyas ante el aumento de contagios. Y las que empezaron a relajar las suyas llegaron a Navidad y su situación se ha complicado mucho más rápido. 

Baleares pasó de ser la segunda autonomía con mejor incidencia acumulada, por detrás de Canarias, a ser la que tenía peores números. Pero en pocas semanas, siete comunidades que tenían mejores incidencias ya la han adelantado, como resultado de la relajación de las medidas. 

Si todo el país tuviera unas restricciones comunes, que pudieran modularse y adaptarse en función de la situación epidemiológica, pero partiendo de una base común, los expertos creen que estos vaivenes no se producirían, o no de la misma forma. 

Otro ejemplo lo encontramos en Extremadura. Durante el puente de diciembre, el de la Constitución, fue de las pocas regiones que no impuso un cierre perimetral. En aquel momento tenía una incidencia de 187 casos por cada 100.000 habitantes en dos semanas, de las más bajas del país. En un mes y medio ha multiplicado esa incidencia casi por 10 y ya supera los 1.200 casos, siendo la más alta del país. 

Los expertos ponen el mismo argumento para explicar por qué en Extremadura ha cambiado tanto la situación en tan poco tiempo: medidas más suaves. La clave para controlar la tercera ola, pues, está en que Sanidad imponga una serie de medidas comunes para todo el país, como podrían ser el cierre perimetral de todas las autonomías, un toque de queda igual para todo el país —aunque actualmente ya lo es, salvo por Navarra y Madrid—, o los mismos horarios comerciales y para la restauración.