Manifestació antimesures covid-19 a la plaça de Colón de Madrid el 16 d'agost de 2020.

Los médicos piden a las autoridades frenar ya el peligro añadido al coronavirus

Señalan a los teóricos de la conspiración, antivacunas, negacionistas del virus y defensores de pseudoterapias como un peligro contra la salud pública

Durante todas estas semanas, varias asociaciones de médicos y científicos han hecho algunas reclamaciones al Gobierno para mejorar la gestión de la emergencia sanitaria. La última, de la mano de la Organización Médica Colegial y el Colegio de Médicos de Barcelona, se centra en un problema muy particular: el movimiento pseudocientífico negacionista.

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Los médicos apuntan así a toda una serie de teóricos de la conspiración, negacionistas del virus, antivacunas, contrarios a las mascarillas y defensores de las pseudoterapias como «un peligro contra la salud pública».

Este movimiento lleva meses movilizado a través de las redes sociales y últimamente ha ganado presencia pública con concentraciones como la de Plaza Colón, en Madrid. Por eso los colegios de médicos lamentan que las autoridades no hayan actuado para frenar algo que consideran un peligro para la salud colectiva.

Jerónimo Fernández Torrento, de la Organización Médica Colegial, y coordinador contra las pseudociencias, pseudoterapias, intrusismo y sectas asegura que estos eventos entrañan varios peligros por el riesgo de transmisión del virus en entornos multitudinarios y porque difunden información falsa y dañina para la salud de la población.

Tiene claro que «hay mecanismos legales para evitar este tipo de concentraciones, pero están fallando, y estos movimientos se están riendo en la cara de los ciudadanos y de los poderes públicos. Se aprovechan de las fisuras y de la lentitud del sistema para promover su charlatanería».

Aunque los negacionistas del virus se amparan en la libertad de expresión, el secretario del Col·legi Oficial de Metges de Barcelona (COMB), Gustavo Tolchinsky, cree que el problema es que estos actos no sólo afectan a los asistentes sino que también condicionan la libertad de otras personas porque pueden estar propagando el virus.

Reconoce que los sanitarios ven con preocupación estas protestas, sobre todo cuando se cuestiona la existencia de un virus contra el que llevan meses luchando. Asegura que si uno de esos manifestantes se contagia, lo atenderán porque es su deber, «pero pedimos una actuación ejemplarizante contra los promotores de la manifestación y de estas teorías».

‘No tenemos miedo al virus’

De hecho, los colegios de médicos llevan años denunciando ante el ministerio de Sanidad el peligro que suponen estas teorías sin base científica. Sin embargo, apenas ha habido respuesta desde las autoridades. 

En 2018, la Generalitat de Cataluña impuso 720.001 euros de multa a Josep Pàmies por la promoción de las pseudoterapias. Recientemente fue objeto de otra denuncia, pero hoy por hoy, y ante el asombro de los médicos, sigue protagonizando protestas donde difunde las mal llamadas terapias alternativas envueltas en toda una serie de teorías conspiranoicas. 

Lo mismo sucede con los negacionistas del Coronavirus. En Colón se reunieron más de mil asistentes sin distancia de seguridad ni mascarillas, y más tarde se reunieron cientos de personas en Sant Pere de Ribes, en Cataluña, para darse besos y abrazos al canto de «no tenemos miedo al virus». 

Su organizador, Pere Pàmies, asegura que hay una veintena de voluntarios dispuestos a contagiarse para después curarse con diluciones de clorito de sodio, un compuesto similar a la lejía y prohibido por la Agencia Española de Medicamentos desde 2010.

Las manifestaciones se convocan abiertamente a través de redes sociales, y las autoridades están al corriente de su celebración. La de Colón fue denunciada por la Organización Médica Colegial pero contó con la aprobación de las autoridades locales, aunque luego fue criticada como un «aquelarre de irresponsabilidad absoluta» por parte de la delegación.

Sanciones a los negacionistas

El Gobierno deja claro que detrás de esos movimiento no hay científicos, sino charlatanes y falsos evangelistas, mientras que Tucholsky señala el peligro que conllevan: «Están promoviendo el consumo de sustancias tóxicas y desacreditando el trabajo de los médicos, lo que se podría traducir en una pérdida de oportunidades para tratar a futuros pacientes».

Por eso denuncia la impunidad que tienen. Varios colegios de médicos han abierto expedientes para estudiar la actuación de sus afiliados negacionistas y plantean llevarlos a la Fiscalía. También estudian cómo impulsar sanciones a los que amparen estas teorías.

Sin ir más lejos, una entidad supuestamente liderada por médicos negacionistas ha impartido en los últimos meses una serie de conferencias por toda España rechazando el uso de mascarillas, negando la eficacia de las pruebas PCR y vinculando la vacuna de la gripe con la del Covid-19. Varias sociedades científicas y profesionales han expresado su preocupación ante el auge de este movimiento.