Fotografia de un hospital saturado de enfermos de coronavirus

El médico que predijo la primera ola en España anuncia qué sucederá los próximos meses

Según el neumólogo el ritmo de vacunación no será suficiente para acabar con la pandemia durante varios meses

El neumólogo de un hospital del sur de Madrid conocido por su perfil de Twitter donni_69 se ha convertido en un referente para muchos. En marzo, cuando casi nadie vio venir la llegada del coronavirus, adivinó lo que pasaría con una sorprendente precisión. Desde entonces, sus predicciones tienen un gran seguimiento en las redes.

El doctor ha celebrado la llegada de la vacuna, pero también ha avisado que todavía habrá que esperar algunos meses para decir adiós a la pesadilla del coronavirus. Según ha vaticinado, la pandemia seguirá con nosotros durante un tiempo. 

El médico explica que el coronavirus seguirá siendo un problema de salud pública hasta que la mayoría de las personas no estén inmunizadas. «El umbral de inmunidad de rebaño depende del número de reproducción básica. Asumiendo un índice de 3, el umbral de inmunidad de grupo sería del 67% de la población», explica de forma didáctica.

Eso le lleva a asegurar que hay que lograr al menos el 67% de inmunidad entre la población, con la inmunización natural tras pasar la infección o la vacunación masiva. El último estudio de seroprevalencia arroja que un 10% de la población en España ha pasado el virus, pero el neumólogo recuerda que algunos de ellos podrían no haber desarrollado anticuerpos.

«Además, tiende a desaparecer con el tiempo», ha recordado, y señala que la inmunidad natural presenta demasiadas incógnitas como para confiar en esa estrategia. La opción más fiable es, pues, vacunar a toda la población. En su opinión, «la mayoría de las vacunas que han superado la fase 3 tienen una eficacia del 95%, por lo tanto, de 100 vacunados conseguimos 95 inmunes en ensayos clínicos».  

El experto cree que, con estas cifras, para lograr que el 67% de la población sea inmune habría que vacunar a 33 millones de españoles. Esto significa inmunizar a millón y medio de personas cada semana si se quiere llegar a esa cifra en verano. El problema es que cada vacunado necesita dos dosis, por lo que España necesitaría 66 millones de dosis en ese período.

Según el reparto establecido por la Unión Europea, a España le corresponden unos 200 millones de dosis. Eso sería más que suficiente si todas las vacunas estuvieran disponibles, pero a fecha de hoy solo las de Pfizer, Moderna y AstraZeneca han acabado su fase de desarrollo clínico y están en el mercado o a punto de ser aprobadas. 

El experto señala que «no hay capacidad de producción suficiente, los países ricos acaparan las compras, algunos países las autorizan antes, lo que está provocando desigualdades en la intensidad de vacunación por países». Y advierte que «quizá no nos quede otra que comprar también las vacunas chinas o rusas».

El experto pide paciencia. Dice que «va a ser un proceso lento y hasta verano no tendremos inmunidad de grupo», pero vaticina que «lo que sí vamos a ver es un descenso progresivo de casos a lo largo del primer semestre». El doctor también ha lanzado un mensaje para que «no descuidemos las medidas de protección individual» los próximos meses.

Bodas en diciembre de 2021

El hilo del neumólogo en Twitter ha causado todo tipo de reacciones, como la de un usuario que le pide cuándo podrá celebrar una boda en condiciones. Él responde: «Yo creo que en diciembre de 2021 tendrás una boda como Dios manda».

Este neumólogo se hizo célebre por contradecir los mensajes de calma del Gobierno el 8 de marzo. A diferencia de la mayoría, avisó que en su hospital llegarían a los 2.000 contagiados a finales de abril y que todas las camas de UCI quedarían ocupados a mediados de este mes. En su vaticino advertía que «habrá que suspender todas las cirugías programadas y decidir no ingresar muchas patologías no tan graves que hoy no se envían a casa». 

En un análisis que luego se reveló trágicamente cierto, avanzaba que habría que «tomar decisiones éticas muy difíciles» porque habría que «decidir a qué pacientes ventilar y a quienes dejar morir porque no habrá ventiladores ni camas de UCI para todos».