La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, durante la presentación de la estrategia del Gobierno regional para la vuelta al cole

Madrid aclara si cierra los bares y restaurantes como otras comunidades

La presidenta, Isabel Díaz Ayuso, defiende los confinamientos perimetrales por zonas básicas de salud y el 'toque de queda' como principales medidas contra el Covid-19

Isabel Díaz Ayuso ha defendido por activa y por pasiva que el confinamiento domiciliario no entra en sus planes como medida para frenar el avance de la segunda ola de coronavirus, y que, en el caso de llegar a decretarlo, sería porque es la última solución posible ante un virus descontrolado.

La realidad, en cambio, es bien distinta en la Comunidad de Madrid, donde el pico de la segunda ola se alcanzó entre finales de septiembre y principios de octubre. Desde entonces, la incidencia media de la región ha ido bajando hasta los 369 casos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas, con datos del informe del 4 de noviembre.

Estos datos sitúan a la Comunidad entre las que tienen menor incidencia, solo por detrás de Canarias (71), Baleares (237), la Comunitat Valenciana (262) y Galicia (320), y da aire a su presidenta, que lleva semanas defendiendo un modelo de confinamientos perimetrales basados en zonas básicas de salud. Actualmente, es de las pocas comunidades que no está confinada perimetralmente, y únicamente se toma esa medida durante los puentes, primero el de Todos los Santos y luego el de La Almudena. En ambos casos, Ayuso ha contado con el aval de Sanidad para tomar la medida. 

Todas las comunidades, excepto Madrid, endurecen sus restricciones

Por contra, el resto de comunidades autónomas no han hecho más que endurecer todas las restricciones. Casi todas están cerradas perimetralmente, algunas, como Murcia o el País Vasco, tienen todos sus municipios confinados, y otras, como Cataluña o Ceuta, lo hacen únicamente los fines de semana para reducir la movilidad social.

Además, Asturias ha decidido esta semana cerrar toda la actividad económica «no esencial», misma decisión que ha tomado Galicia en el 60% de su población. Y Cataluña fue la primera que cerró los bares y restaurantes, el pasado 15 de octubre, más tarde también las grandes superficies y los centros comerciales, y de momento no hay intención de volverlos a abrir.

La cascada de restricciones y cierres han empezado a ejercer presión también sobre la Comunidad de Madrid, pero sus responsables políticos han aclarado que, de momento, no está previsto tomar ese tipo de medidas. Según ha recogido 'El Independiente', fuentes de la Consejería de Sanidad de la Comunidad han informado que el cierre de la hostelería y de otros sectores económicos es una de las últimas medidas que el ejecutivo decretaría para toda la región. 

Ya son varios los presidentes autonómicos del PP que han tomado ese rumbo: Castilla y León y Murcia han cerrado los bares y la restauración en sus comunidades, e incluso Galicia, con una IA menor, ha decretado los mismos cierres para el 60% de su población. Para Alberto Núñez Feijóo, presidente gallego, «sería más fácil esperar, pero es insoportable». La intención de todas estas medidas, a la larga, es evitar el confinamiento domiciliario que se está extendiendo ya por toda Europa, donde la segunda ola de coronavirus se ha descontrolado por completo. 

Madrid defiende los confinamientos perimetrales

Isabel Díaz Ayuso, por su parte, tiene argumentos a su favor para continuar con la economía abierta y decretar solamente confinamientos perimetrales, pero manteniendo los bares y las tiendas de estas zonas abiertas para que los vecinos puedan seguir manteniendo, en la medida de lo posible, la economía en marcha. 

La región madrileña lleva semanas con la situación estabilizada, e incluso con tendencia descendente en las incidencias acumuladas. Hace un mes, a principios de octubre, Madrid tenía una de las incidencias más altas, no solo de España, sino de Europa, con más de 800 casos en las dos semanas anteriores. Ahora tiene menos de la mitad, 369, mientras otras regiones españolas que habían controlado el avance del virus se han visto ya desbordadas. 

De momento, pues, no se prevé que las restricciones cambien en la Comunidad, salvo que se amplíen a más zonas o se suavicen en otras que hayan mejorado su situación. La presidenta anunció que este viernes se decretarían nuevas medidas para hacer de noviembre «un mes todavía más seguro», pero no han aclarado todavía en qué consistirán. Si nos atenemos a las declaraciones de sus máximos responsables, no serán medidas tan duras como en el resto de España.