Oficinas de AstraZeneca en San Francisco, California

Resuelto el misterio de los trombos y la vacuna AstraZeneca

Una reciente investigación alemana ha hallado relación entre la dosis de Reino Unido y la trombosis

La vacunación con AstraZeneca regresaba la pasada semana tras unos días de suspensión. Varios países alertaron de casos de trombosis en sujetos vacunados con la dosis de esta empresa farmacéutica global con sede en Cambridge. Ahora, una reciente investigación ha resuelto el misterio.

Un equipo de hematólogos alemanes, liderado por Andreas Greinacher, de la Universidad de Greifswald, ha encontrado una explicación para esos extraños casos de trombos y trastorno de la coagulación con baja de plaquetas registrado en alrededor de 30 personas vacunadas con la dosis de AstraZeneca.

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Estos expertos lo han bautizado como ‘Síndrome de Trombocitopenia Protrombótica Inmune Inducida por la Vacuna (VIPIT)'. La inusual combinación de síntomas, coágulos sanguíneos generalizados y un recuento bajo de plaquetas, a veces con sangrado, es muy parecida a un efecto secundario poco común de la heparina, llamado Trombocitopenia Inducida por Heparina (HIT)

Andreas Greinacher es contundente con el VIPIT. «Sabemos qué hacer: cómo identificarlo y cómo tratarlo», asegura en la revista ‘Science’.

Este síndrome ocurre en un sujeto entre un millón y lo induce una activación de las plaquetas, que terminarían formando los trombos.

Es imprescindible identificarlo lo antes posible para tratarlo con inmunoglobinas endovenosas.

Los síntomas aparecen entre 4 y 15 días posteriores a la vacunación. La cefalea, visión borrosa, dificultades para hablar, dificultad para respirar, dolor en el pecho son algunos de ellos.

Además, hay que señalar que no existen factores predisponentes familiares o personales.

El origen de la investigación

A raíz de un caso concreto, el de una enfermera austríaca de 49 años atendida por la hematóloga Sabine Eichinger tras ingresar en un hospital de Viena el 27 de febrero, surgió todo.

La paciente tenía náuseas, malestar estomacal, las plaquetas bajas y trombosis en las venas del abdomen y las arterias. Lamentablemente, falleció al día siguiente.

Esta rara combinación de trombocitopenia y coágulos sorprendió a la doctora Eichinger, quien se puso en contacto con Andreas Greinacher porque sabía que también podía darse en ese raro efecto secundario de la heparina, llamado HIT, y el hematólogo alemán es experto en este asunto.

La heparina, un anticoagulante, se une a una proteína llamada factor plaquetario 4 (PF4), formando un complejo. En algunas personas, sin saber el motivo, producen anticuerpos contra ese complejo, lo que deriva en una coagulación incontrolada.

Lo que alertó a la doctora Eichinger es que a su paciente no se le había suministrado heparina, pero había recibido la vacuna de AstraZeneca cinco días antes de que empezasen los síntomas. «Pensé que tal vez se trataba de algún tipo de reacción inmune», señala Eichinger a la revista ‘Science’.

Andreas Greinacher se puso a investigar y preguntó al Instituto Paul Ehrlich, que se encarga de la supervisión de la seguridad de las vacunas en Alemania, si habían visto algún caso como el de la paciente austriaca. La respuesta fue afirmativa y Greinacher recibió muestras de sangre de otros ocho pacientes. Todos ellos tenían las plaquetas bajas y una coagulación inusual. 

Importantes hallazgos

Tras ello, el objetivo estaba claro, estudiar esos nueve casos para ver si podrían haber sufrido un trastorno protrombótico causado por anticuerpos activadores de plaquetas dirigidos contra el factor plaquetario 4 (PF4) como ocurre con la heparina.

En todos los casos había una coincidencia reseñable. Los nueve pacientes habían desarrollado trombosis entre el día 4 y el 16 tras recibir la vacuna. Trágicamente, cuatro fallecieron.

A pesar de que ninguno de los nueve había recibido heparina antes, en cuatro de ellos hallaron anticuerpos contra esa proteína PF4, que es el sello distintivo del HIT. Por ello, los investigadores concluyeron que «la vacuna AZD1222 se asocia con el desarrollo de un trastorno protrombótico que se asemeja clínicamente a la trombocitopenia inducida por heparina, pero que muestra un perfil serológico diferente». 

Gracias a estas averiguaciones, se puede decir que el tratamiento del VIPIT puede ser parecido al del HIT o al menos eso es lo que plantea Greinacher.

Este experto señala que es crucial alertar a los médicos sobre esta posible complicación. Y es que si se detecta a tiempo se puede tratar con inmunoglobulinas que ayuden a frenar la activación plaquetaria y con anticoagulantes sin heparina para facilitar la disolución de coágulos.

Andreas Greinacher señala a la revista ‘Science’ que un médico decidió aplicar sus consejos y el paciente se recuperó rápidamente. Por ello considera que es necesario alertar a los médicos sobre todo este asunto, algo que también cree su colega Nigel Key, hematólogo de la Universidad de Carolina del Norte. No obstante, no todos lo ven de igual manera. Y es que lo que no está claro todavía es cómo la vacuna puede desencadenar ese síndrome.

Robert Brodsky, reconocido hematólogo de la Universidad Johns Hopkins de Nueva York, no está tan convencido de que el VIPIT pueda explicar todos los casos ocurridos con la vacuna de AstraZeneca. Sin embargo, sí está de acuerdo en que los anticuerpos PF4 y la coagulación observada en los pacientes se parecen a la HIT, pero advierte de que el vínculo no ha sido probado todavía. «Estoy convencido de que estos pacientes tienen anticuerpos del factor 4 plaquetario, al menos cuatro de ellos. Pero no estoy convencido de que esos anticuerpos estén explicando la trombocitopenia o la coagulación», explica a la revista ‘Science’.

En lo que sí están de acuerdo todos estos expertos es en que «los casos ocurridos plantean la preocupación de que esta vacuna sea potencialmente mortal en un pequeño subconjunto de pacientes». Por este motivo, ahora es necesario averiguar quién está en él.

A pesar de todo, la hipótesis de los investigadores alemanes es sólida y varios países europeos, como Alemania, Holanda o Reino Unido, ya han incorporado el VIPIT a sus recomendaciones en la práctica médica relacionada con el Covid-19.

En Australia, el Grupo Asesor Técnico sobre Inmunización ya recomienda no administrar ninguna vacuna contra el Covid-19 a personas con antecedentes de HIT.