Imagen de una trombosis en una vena

Ingresada una española de 55 con trombosis cerebral tras recibir la vacuna

La polémica con la vacuna de AstraZeneca continúa y Países Bajos cancela su distribución

El proceso de vacunación que se está viviendo a nivel global ha sido objeto de la polémica desde antes que se iniciara. Algunos de las razones por las que está siendo un proceso tan tumultuoso es la inmediatez de los planes y la falta de temporalidad para testar la calidad de los métodos preventivos. Aunque si un nombre resalta con respecto a la mayoría por su mediatización es el de AstraZeneca, cuya inyección se ha traducido a varios casos de trombosis por toda Europa. Hasta el día de hoy, no había casos reportados en España, aunque el primero de ellos se ha comunicado esta mañana en Mieres.

La mujer de 55 años está ingresada en el Hospital Vital Álvarez Buylla de la localidad asturiana y sufre una «trombosis cerebral de senos venosos» según indican las primeras informaciones cercanas al caso. Así lo ha reportado la Consejería de Salud de la comunidad, por el momento la enferma permanece estable y su caso bajo control. 

Según informan las autoridades sanitarias se continúa estudiando si existe una vinculación entre el caso reportado y la inyección generada por AstraZeneca. La utilización de estos lotes de vacunación se reanudó el pasado 24 de marzo, después de la Agencia Europea del Medicamente diera el visto bueno a la vacuna. 

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El producto que combate el patógeno ha sido desarrollado por la Universidad de Oxford y según ha concluido la organización europea «sus beneficios son mayores que las posibles reacciones adversas». 

La verdad sobre AstraZeneca

Ante la polémica que han generado los diferentes casos de trombosis reportados en muchos países de la unión europea, se ha abierto una investigación para determinar si efectivamente la aplicación de las dosis tiene algo que ver con la patología. Un equipo de la Universidad de Greifswald fue el encargado de aportar luz ante tanta incertidumbre, de hecho consiguieron probar mediante su estudio que existe una correlación entre los incidentes con la vacuna y los casos de coagulación o trombosis en personas que han recibido la vacuna.

Los episodios de estas patologías se deberían al llamado síndrome trombocitopenia inmunitaria protrombótica, y su desarrollo se origina en una combinación particular de factores dentro de un organismo. El paciente afectado debe tener coágulos sanguíneos generalizados y un recuento de plaquetas bajo, además en algunos de los enfermos, se ha informado de un leve sangrado.

«Se asemeja a un efecto secundario poco común de la heparina, un anticoagulante llamado trombocitopenia inducida por la heparina» comentan los expertos sanitarios encargados de confeccionar el documento. Desde una perspectiva científica el ratio en el que estas condiciones puedan darse es prácticamente de uno cada un millón de casos, lo cual no aleja la perspectiva de «y qué si ese yo soy».

Países Bajos dice no a AstraZeneca

Es una decisión que se comienza a sopesar en muchos países y aquellos que no la han tomado, limitan su administración a grupos poblaciones que no sean tan vulnerables. La decisión por el momento no es definitiva, ya que lo que se pretende es que el equipo de evaluación de salud de este territorio, posea un cierto margen de maniobra para realizar un estudio definitivo que determine la viabilidad de la inyección.

Países Bajos ha administrado alrededor de 400.000 vacunas de esta vacuna, en su mayoría sobre persona entre los 60 y los 64 años de edad. Es la segunda vez que se toma un paso atrás conforme al suero de AstraZeneca, ya que la primera vez ocurrió cuando se esperaba por la validación del EMA.

Esta decisión es una común entre varios países de la zona euro. Alemania también suspendió el pasado miércoles la vacunación con AstraZeneca a personas menores de 60 años por el riesgo de trombos. Canadá no vacuna a menores de 55 años. Y por el momento, en España, la vacuna se inocula a personas de 65 años o menos, aunque en un primer momento el límite se había establecido a los 55 años. Todo ello en un panorama que recibió el pasado jueves 1.056.500 vacunas de Oxford.