Viales con la vacuna del Covid-19

Los 4 grupos que deben vacunarse cuanto antes en España según los médicos

Los siguiente en la lista deberían ser los hipertensos, inmunodeprimidos, obesos y diabéticos y con EPOC

Con la primera fase de la vacunación a punto de terminar en España, aparece la duda sobre qué grupos de población hay que empezar a inmunizar a continuación. Hasta ahora se han vacunado a los mayores de 80 años, sus cuidadores y el personal médico. Pronto llegará el turno para otros grupos, pero no está claro cuál es la mejor estrategia.

Los médicos generalistas señalan en Redacción Médica cuatro grupos de población a los que se debe vacunar cuanto antes: hipertensos, inmunodeprimidos, obesos y personas con diabetes y enfermedades respiratorias crónicas. 

logo Telegram¿Aún no nos sigues en Telegram, la nueva mensajería de moda? ¿A qué esperas? 📲 ¡Tus noticias preferidas al momento en el móvil y gratis! Pincha aquí, ¡TE ESPERAMOS!

El debate es profundo y hay divergencias entre los diferentes sectores, pero los especialistas en medicina general se inclinan por estos cuatro tipos de personas en los que la mayoría son mayores de 64 años. Según el doctor Jesús Santianes, del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Central de Asturias, «podemos decir que hasta el 40% o el 50% de la población tiene una enfermedad que se puede considerar crónica».

Santianes, que también es coordinador del Grupo de Trabajo de Cronicidad y Dependencia de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, recuerda que la estrategia de vacunación está enfocada a evitar el colapso sanitario. Por eso cree que «hay que inocular primero a las personas con mayor probabilidad de tener enfermedad grave por Covid, que puede condicionar un ingreso hospitalario y el fallecimiento».

Por su lado, el coordinador de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna, José Manuel Ramos, señala que entre que tienen menos de 64 años, los prioritarios deben ser los inmunodeprimidos, «ya sea porque tienen una neoplasia activa en tratamiento, sean trasplantados, tomen altas dosis de esteroides o con inmunodeficiencias».

También ve muy importante vacunar a los hipertensos y los obesos. Aunque la obesidad no es una enfermedad crónica, este trastorno sí puede causar afecciones crónicas como las de tipo cardiovascular. En su opinión, aquellos que tienen un índice de masa corporal por encima de 40 deben tener prioridad también en la estrategia de vacunación.

La edad, un criterio prioritario

El doctor Ramos añade en los grupos de población prioritarios a los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y los diabéticos. El doctor Santianes menciona a los pacientes de enfermedad renal, ya que «sería la mejor elección a nivel coste-efectiva».

La coordinadora de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Isabel Jimeno, señala que priorizar por edad es lo más efectivo de cara a la población, y se pregunta «por qué vacunar a unos con una enfermedad crónica y a otros no». En su opinión, el problema sería si no hubiera vacunas suficientes, pero «en todo caso, si vemos que el número de vacunas es escaso, a lo mejor tenemos que sentarnos y pensar». 

La doctora Jimeno no va nada desencaminada, porque hace pocos días trascendió que el plan de Sanidad contempla la edad como criterio principal a la hora de establecer el orden de vacunación para los próximos meses. Después de los mayores de 80 años vendrán los mayores de 70 años, y a partir de ahí se irá perfilando los siguientes grupos en función de las patologías previas o la exposición que tienen al virus.

Todas las esperanzas puestas en las vacunas

La Asociación Española de Vacunología (AEV) también cree que después de los mayores de 80 años deben ir los mayores de 65 años, y después continuar por grupos con enfermedades crónicas. Según esta estrategia, después vendrían los institucionalizados, los que están en riesgo de exclusión social, y los profesionales esenciales.

No sucederá así con la vacuna de AstraZeneca, desarrollada por Oxford y que este fin de semana llegó a España. El Gobierno ha confirmado que estas dosis se administrarán a personas entre 18 y 55 años. Quedan fuera, por lo tanto, los mayores de 55 años, debido a las dudas que generan los efectos de la vacuna en las personas de esa edad.

Todos los esfuerzos de Sanidad se centran ahora en acelerar el proceso de vacunación con la intención de llegar cuanto antes a la cifra soñada: la inmunidad del 70% de los españoles. Por ahora, parece muy difícil cumplir con el plan inicial de mayo-junio. Los retrasos y la mala planificación han hecho que el ritmo de vacunación haya sido más lento de lo esperado en la primera fase, y se espera que con la llegada de nuevas vacunas se puede acelerar.