La foto de la vergüenza de pacientes y médicos en España: 'corderos al matadero'

Un neumólogo del Hospital de Vigo denuncia públicamente una dramática situación que se vive a diario

Personas dentro de un autobús
Un médico denuncia la aglomeración de personas en un autobús | Nius

Entre 1,5 y 2 metros de distancia entre las personas. Esta es una de las medidas de seguridad más populares pare evitar el contagio por Covid-19. Una norma que es muy difícil de cumplir cuando de lo que se trata es de viajar en transporte público. Las imágenes del metro de Madrid lleno hasta los topes ha corrido como la pólvora durante esta pandemia cuando se declaró el fin del estado de alarma.

Decenas de personas se agolparon a las puertas de los transportes públicos para acudir a sus puestos de trabajo siendo imposible guardar la distancia de seguridad mínima. Una penosa situación que se ha repetido en varias ciudades de nuestro país y de la que los usuarios continúan quejándose pues a día de hoy se siguen repitiendo.

Rafael Bandrés, neumólogo en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, ha sido uno de los que han denunciado esta situación mediante una foto. Bandrés decidió coger el autobús el pasado lunes 28 de septiembre para dirigirse a su trabajo. Cuál fue su sorpresa cuando se percató de que el vehículo iba lleno hasta los topes.

«Había tal afluencia de gente que era imposible guardar la distancia de seguridad. Estaban todos los asientos ocupados y había unas veinte personas de pie. Estábamos hacinados» ha explicado totalmente horrorizado. Al día siguiente volvió a comprobar si esto era una situación común que se suele repetir a diario, y la confirmación le estremeció todavía más.

La línea que utilizó es una habitual entre pacientes y trabajadores que se dirigen al hospital, un hecho que se agrava todavía más. «La mayoría de los viajeros son trabajadores del hospital, enfermeros, médicos, administrativos, estudiantes y enfermos. Todos llevábamos mascarilla pero si hubiera infectados sería fácil que se contagiase la mayoría. Es una situación de riesgo que no se puede consentir» denunciaba.

Su indignación hizo que denunciara la situación a la Policía Local que acabó confirmando que había un exceso del aforo permitido.  «Antes de empezar con la pandemia teníamos un servicio que era el doble que el actual. No entendemos como en estas circunstancias puede haberse reducido el servicio» comenta Bandrés.

Además, el neumólogo también ha mandado una queja a la empresa concesionaria de los autobuses donde denunciaba que los ciudadanos están «viajando como corderos al matadero» recibiendo una disculpa por parte de la empresa por la «incomodidad». «No es un problema de incomodidad, es de salud, de vivir o morir. Si una persona en esa situación enferma y entra en la UCI, todos lo lamentaremos mucho. Pero es que antes de lamentar hay que prevenir».

Bandrés ha puesto al Ayuntamiento de Vigo al corriente de lo ocurrido y no descarta emprender acciones legales si la situación no se soluciona y ponen medidas al respecto.


Comentarios

envía el comentario