La mujer que provocó uno de los peores rebrotes se enfrenta ahora a penas de cárcel

La fiscalía le imputa un delito de lesiones imprudentes que conlleva una multa de hasta 2.000 euros y hasta tres años de cárcel

Imagen de una discoteca con varios jóvenes bailando
La mujer salió de fiesta por bares y discotecas a pesar de estar en cuarentena | EFE

Cada vez nos estamos acostumbrando más a leer y escuchar noticias de personas que han causado un brote por saltarse la cuarentena. Pero más allá de la indignación popular, estas personas quedan sin castigo. No es el caso de Yasmin A., una supercontagiadora que se enfrenta a una pena de tres años de cárcel. ¿Sentará un precedente?

La mujer de 26 años fue la causante de uno de los peores rebrotes en Baviera, Alemania con un mínimo de 25 infectados. Es lo que los epidemiólogos conocen como una supercontagiadora, una persona que tiene la capacidad de contagiar a muchas personas a la vez.  

Pero lo grave del caso es que esta persona fue a trabajar y luego salió de fiesta a pesar de que tenía que estar en cuarentena tras haber sufrido algunos síntomas. Ahora 25 de sus compañeros de trabajo han dado positivo y las autoridades buscan a los que estuvieron en los bares y discotecas donde estuvo la joven, ya que el brote podría ser aún mayor.

Hasta ahora se ha localizado a más de 710 personas que tuvieron contacto con esta mujer, mientras en la localidad de Garmisch-Partenkirchen se extiende el pánico y se han abierto puestos de testeo gratuitos para toda la población. Además se han aplicado restricciones especiales al superar los 50 nuevos contagios por cada 100.000 habitantes.

Casi el 14% de los casos en esta localidad de 88.000 habitantes se han producido en los últimos siete días y las autoridades lo atribuyen a la supercontagiadora. Ante la gravedad del caso, la Fiscalía de Munich ha abierto diligencias contra la joven por un delito de lesiones imprudentes, con un castigo desde una multa económica a tres años de cárcel.

Los expertos ven un difícil recorrido a la acusación ya que es muy complicado poder demostrar que la sospechosa fue la causante del rebrote. Sin embargo, la comunidad de Garmisch-Partenkirchen está en pie de guerra: el portavoz del consejo local pide que se actúe legalmente, y el jefe del gobierno bávaro denuncia el comportamiento negligente de la supercontagiadora.

2.000 euros de sanción

Según medios alemanes, la joven se hizo un test al volver de sus vacaciones en Grecia, pero en lugar de esperar los resultados volvió a su trabajo y, además, a pesar de sufrir fiebre y tos salió de fiesta por distintos locales del municipio.

Los servicios sanitarios locales dieron la voz de alarma al empezar a detectar un repunte de casos positivos, pero no encontraron la clave de la cadena de contagios hasta que dieron con Yasmin A. Ahora el hotel donde trabaja tiene que estar cerrado dos semanas, y los locales de Germisch-Partenkirchen tienen que cerrar a las 10 de la noche. 

Esto y otras restricciones han causado indignación a los vecinos de la localidad. «Si sabía que estaba enferma debería haber actuado con responsabilidad. ¿Qué se puede hacer cuando una clienta muta en potencial asesino y abraza a alguien sin mascarilla», se pregunta tajante el amo de un pub de la localidad.

Además de la pena de cárcel a la que se enfrenta por la acusación de la fiscalía, la joven de origen estadounidense podría ser objeto de una sanción administrativa de hasta 2.000 euros. El responsable de Interior en la región afirma que se demuestra que ignoró la cuarentena a pesar de los síntomas, debe contar con una multa sustanciosa.


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