Desde el Ministerio de Sanidad aseguran desconocer el número de rastreadores que hay

Fernando Simón y Salvador Illa lo admiten: 'No lo sabemos'

El Ministerio de Sanidad confirma desconocer uno de los puntos más importantes para frenar los contagios

Salvador Illa ha admitido un gravísimo error que desde el Ministerio de Sanidad se ha cometido en plena segunda ola por coronavirus. Cuando a principios de octubre los contagios iban en aumento, desde el ministerio que dirige Salvador Illa se admitió que no tenían conocimiento del número exacto de rastreadores con los que contaban cada comunidad. Una falta de información muy grave que deja en evidencia el trabajo realizado en el inicio de la segunda oleada.

Fue el propio Salvador Illa el que desveló este desconocimiento después de que el periódico 'ABC'  le preguntara por el número de trabajadores destinados al rastreo disponibles en cada región. «El Ministerio de Sanidad no dispone de datos desglosados del número de rastreadores por comunidades autónomas, siendo sus Consejerías de Sanidad responsables de facilitar dicha información» confesaba el ministro.

El Ministerio de Sanidad no ha cumplido con la normativa

La respuesta del ministro enviada al periódico mediante un documento oficial, llama poderosamente la atención teniendo en cuenta que es un incumplimiento de la ley conocida como «Nueva normalidad». En este decreto ley se especifica que el Ministerio de Sanidad debe ser conocedor del número de rastreadores disponibles en cada comunidad autónoma.

Esta ley fue creada para regir las nuevas normas establecidas para hacer frente a la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, entre las que se pueden encontrar el uso obligatorio de las mascarillas. En su artículo 30 se detalla la manera en que las comunidades autónomas deben actuar y la información que deben aportar al Ministerio de Sanidad «sobre la situación de la capacidad asistencial y de necesidades de recursos humanos y materiales».

Teniendo en cuenta lo establecido en la ley puede que desde Sanidad no hayan hecho el suficiente esfuerzo por conocer la cantidad de rastreadores con las que cuenta cada comunidad autónoma o que simplemente no quiera dar esa información. También puede ser que las regiones no hayan cumplido su parte y no notifiquen el número de rastreadores que tienen. Sea como fuere, alguien no ha hecho bien su trabajo.

Imposible conocer cuántos rastreadores hay

Resulta una tarea del todo complicada conocer con detalle el número de personas dedicadas al rastreo que hay en cada comunidad autónoma. «El tema de los rastreadores es un caos, hay una falta de transparencia absoluta» aseguran desde la Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) que tampoco pueden conocer dicha información.

«No sabemos cuántos hay ni cuántos son médicos rastreadores contratados. Cuesta mucho tener datos fiables» lamentan desde los sindicatos que se sienten con las manos atadas incapaces de saber si la situación es la correcta o no, y por lo tanto no pueden hacer nada.

Para saber el número de rastreadores se debería preguntar comunidad por comunidad y confiar en que los datos dados sean veraces, algo muy complicado de contrastar. En un principió se cifró la cantidad de 8.000 rastreadores aunque Castilla y León informó en su web que el número mínimo de rastreadores establecido por el Ministerio era de uno por cada 5.000 habitantes.

Pere Godoy, presidente saliente de la Sociedad Española de Epidemiología, advierte que la cifra puede variar: «No me atrevería a decir un número exacto. Puede variar dependiendo del papel que juegue la Atención Primaria. Si, por ejemplo, hay mucho personal de enfermería con el estudio de contactos, puede que no se necesite una cifra tan alta».

Está claro que resulta muy complicado establecer un número fijo de personas destinadas a realizar el rastreo, pues hay factores que intervienen y lo modifican. Sin embargo, lo que está claro es que, si es cierto que el Ministerio de Sanidad desconoce dicha información, se trataría de un grave error, pues así es imposible saber si las cosas se están haciendo bien. Algo que se tendría que tener en cuenta de cara a una posible nueva ola.


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